Si gana la votación, Johnson permanecerá como líder del partido y primer ministro y será inmune a otro desafío similar durante un año. Pero si pierde, se llevará a cabo un concurso para elegir un nuevo líder del partido y primer ministro, y Johnson deberá renunciar. Necesita el respaldo de más del 50% de los 359 legisladores que tienen los conservadores para mantenerse en el cargo.
Pero, "incluso una victoria por poco margen lo llevaría a arrastrarse como un pato más que rengo durante las próximas semanas y quizás meses", explica Marcelo Justo del diario Página12.
Un pato rengo o pato cojo es la denominación que se le da a alguien en un cargo electivo a quien se aproxima la fecha en que debe dejarlo, especialmente alguien para quien ya se ha elegido su sucesor, explica Wikipedia.
Según la prensa especializada, parece que Johnson todavía puede contar con la confianza de más de la mitad de los diputados conservadores, pero la votación será secreta y presenta márgenes de incógnita dadas las recientes vergüenzas que aumentan hacia él, explica AnsaLatina.
Por su parte, Johnson ha encomendando a un portavoz de Downing Street un comunicado en el que se declara "feliz" de poder aceptar el reto y sustentar sus razones ante sus compañeros de partido. "Es una votación que "ofrece una oportunidad para acabar con meses de especulaciones y que permitirá al Gobierno poner un punto (al Partygate) y pasar a otras cosas que reflejen la prioridad de la población", dijo el vocero.