Incluso, el vicepresidente de la Convención, Jaime Bassa, aludió a este punto tras la cita con Boric, al admitir que "nos ha costado mucho este trabajo con el Gobierno saliente". Y junto con destacar la visita del presidente electo, remarcó que el país espera "colaboración" y un trabajo "fraterno y sororo".
A su turno, Boric indicó que "no estoy acá para marcar diferencias que pueden ser odiosas con el Presidente en ejercicio", dijo, "ni para pegar codazos", en un tono tratando de alejarse de una eventual controversia. "Esta es una señal de compromiso con un proceso histórico", indicó.
Me interesa que nos unamos Me interesa que nos unamos
De todos modos, remarcó que la conformación del Poder Ejecutivo dependerá de su propio criterio: "El Gabinete es una atribución exclusiva del presidente de la república. Vamos a trabajar con las mejores y los mejores, para estar a la altura del desafío que tenemos como país".
También, con una mirada amplia, Boric indicó que no pretende "una Convención partisana o que esté al servicio de un gobierno", y comprometió respeto a todos los sectores, en un guiño al amplio arco de integrantes del órgano encargado de redactar la Constitución.
Si le va bien a la Convención le va bien al país (...) nos ponemos a disposición para su mejor funcionamiento respetando todas las posiciones que hay, incluso las que no son las mías (...) todos tenemos que colaborar con la llegada a puerto de este proceso Si le va bien a la Convención le va bien al país (...) nos ponemos a disposición para su mejor funcionamiento respetando todas las posiciones que hay, incluso las que no son las mías (...) todos tenemos que colaborar con la llegada a puerto de este proceso
Actualmente, Chile se encuentra en un proceso de cambio para dejar atrás la Constitución de la dictadura de Augusto Pinochet. Boric, quien llegará en marzo al Palacio de La Moneda tras el estallido social iniciado en 2019, ratificó su "voluntad de colaboración con el proceso constitucional".