
El comunicado manifiesta:
El comunicado aclara que esa ausencia de respuesta se refiere a
No obstante, luego el comunicado cambia de enfoque. Moscú también “ve un potencial para futuros acuerdos” sobre la mitigación de los riesgos derivados de las incursiones de bombarderos pesados cerca de las fronteras nacionales de Rusia, Estados Unidos y sus aliados.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia puso por escrito haber recibido con beneplácito la “disposición de Estados Unidos” para discutir medidas similares para prevenir incidentes en el espacio aéreo neutral y en mar abierto. Aún así, “este trabajo no puede ser un sustituto de la resolución de los problemas clave planteados por Rusia”.
El documento de 10 páginas entregado al embajador John Sullivan reitera el reclamo de Rusia:
“Nuestras 'líneas rojas'; nuestros intereses clave de seguridad y el derecho soberano de Rusia a defenderlos siguen siendo ignorados”, dijo el ministerio, y agregó que Moscú tendría que responder con “medidas militares y técnicas”.
También hay una crítica a los informes de los medios de comunicación occidentales y las declaraciones de los funcionarios sobre la invasión supuestamente planificada de Ucrania, diciendo que el único propósito de tal campaña de información es "ejercer presión" sobre Moscú y "desacreditar" las propuestas de seguridad de Rusia.
Entonces el documento enfatiza:
"No se ha producido ni está prevista ninguna 'invasión rusa' a Ucrania de la que Estados Unidos y sus aliados han estado hablando desde el otoño" (boreal).
El conflicto ucraniano, sostiene el comunicado, ha sido causado únicamente por razones internas, y agrega que Moscú no tiene nada que ver con eso.
Moscú afirma, en su comunicado, que la distensión de la situación sólo puede lograrse
“Las Fuerzas Armadas rusas desplegadas en el territorio de Rusia no afectan ni pueden afectar los intereses fundamentales de Estados Unidos”, señaló el comunicado, y agregó que “no hay fuerzas [rusas] en el territorio de Ucrania”.
Moscú también acusó a Estados Unidos de eludir el Tratado de 1990 sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa que regula los límites y el despliegue de equipos militares convencionales en Europa, así como el 'Acta Fundacional' de Rusia-OTAN de 1997 sobre relaciones mutuas. Washington y sus aliados han ampliado su infraestructura militar más hacia el este mediante el despliegue de tropas en el territorio de los nuevos miembros del bloque después de 1997, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores, calificando tal situación de "inaceptable".
Rusia “insiste en la retirada de las tropas y equipos estadounidenses desplegados en Europa Central y Oriental, así como en los Estados bálticos” , dice el comunicado. Moscú también ha exigido que USA retire sus armas nucleares desplegadas en el territorio de sus aliados no nucleares en Europa, así como toda la infraestructura de despliegue rápido pertinente.
La existencia misma de armas nucleares en su territorio, así como los ejercicios de la OTAN utilizados para enseñar a las tropas de estas naciones a usar armas nucleares, violan el Tratado de No Proliferación, cree Rusia.
Sin embargo, Moscú también considera que hay un potencial para futuras negociaciones con USA y la OTAN. Rusia manifiesta haber recibido con satisfacción la propuesta de USA sobre medidas de transparencia y verificación mutua, que implican inspecciones de los sistemas de defensa antimisiles de USA en Polonia y Rumania, así como en instalaciones relevantes en la parte europea del territorio de Rusia.
Ahora la pregunta es, si Rusia y la OTAN se sientan a la mesa a negociar,
En definitiva, Ucrania no quería un conflicto bélico pero tampoco una distensión, que es lo que propone el documento ruso.
Es un peligro los 'ultras' de ambos lados.