Chiu declinó en brindar detalles a los periodiastas sobre cuán lejos podrían llegar los misiles de Taiwán, algo que el gobierno siempre ha mantenido en las sombras.
China considera a Taiwán una provincia más bajo su soberanía, y ha venido aumentando su presión dipomática y militar sobre el territorio.
Taipéi había especificado en las últimas semanas que entre las armas que tiene previsto comprar para disuadir a Beijing se encuentran misiles de crucero y nuevos buques de guerra.
Chiu remarcó ante el Parlamento que es importante que el pueblo de Taiwán sepa del peligro que lo acecha.
Consultado sobre qué pensaba que sería lo que China atacaría primero en el caso de una guerra, Chiu dijo que serían las capacidades de comunicación y de comando de Taiwán.
"En esto, las habilidades de los comunistas chinos han rápidamente mejorado. Pueden interrumpir nuestros sistemas de comando, control, comunicación e inteligencia, por ejemplo atacando primro estaciones de radar fijas", dijo. "Por lo que debemos ser móbiles, cautelosos y listos para cambiar de posición".