Sin embargo, el ministro de Salud alemán, Hanno Kautz, puso unos paños fríos recalcando que la compra está atada a una rápida aprobación por parte de la EMA, y que esta aún no dispone los datos suficientes para aprobarla.
"El que haya pedidos y cuándo lleguen depende del momento en que se haga la aprobación y ésta depende de la cantidad y de la calidad de datos que todavía no están disponibles", dijo Kautz, citado por el diario Bild.
"Los datos de que se disponen hasta el momento no son suficientes", añadió.
Paralelamente, Alemania se está planteando eliminar los criterios de prioridad para la vacunación hacia finales de mayo.
Espera contar para esa fecha con un volumen suficiente de vacunas como para poder abrir la vacunación a todo el mundo (aún sin tener que recurrir a la Sputnik V).
La posible compra de 30 millones de dosis de la vacuna rusa representa un giro fuerte en la política de compra de vacunas de Berlín, que hasta ahora no había planteado un corte tan fuerte con el resto de la Unión Europea. Todas las negociaciones se hacían en bloque.
Pero la canciller Angela Merkel se vio empujada a cambiar de posición, arrastrada por los gobiernos regionales que estaban tomando la iniciativa por su cuenta.
Así, Merkel, férrea defensora de la cooperación comunitaria, se vio forzada a tener quecortarse sola respecto de la Unión, luego de que varios lander (estados federados alemanes) iniciaran tratos de manera independiente.
Respecto del cambio de estrategia (de darle prioridad a grupos de riesgo se pasará a la vacunación generalizada, sin orden específico), el diario ABC explica que es porque el priorizar a los grupos de riesgo se había terminado convirtiendo en un embudo que ralentizaba el proceso.
Para finales de mayo, de cualquier manera, el gobierno espera que todos los grupos de riesgo hayan completado la vacunación.
"Todos los alemanes que desean la vacuna pueden solicitarla ya a sus médicos de cabecera o médicos de familia, que van dando citas a medida que reciben dosis para aplicar y que suelen anotarse aproximadamente un mes después de la petición. Estos médicos deciden a quién vacunan primero de acuerdo a las necesidades de los pacientes, sin atenerse a grupos de edad", explica ABC.