“Estamos percibiendo cierta relajación, pero a un nivel demasiado alto”, ha dicho Merkel en Berlín. “Es por eso que hoy necesitamos acordar estas medidas”.
"Vista la situación, considero necesario imponer la obligatoriedad de la vacuna", afirmó la líder alemana, para responder luego afirmativamente a la pregunta de si como diputada votaría a su favor.
Pese a la reactivación estos días de las vacunaciones, la tasa de ciudadanos con la pauta completa está en el 68,8%, por debajo de otros países europeos.
Merkel no ocupa ningún escaño en el Parlamento emanado de las elecciones generales del pasado 26/9 y ante el que será investido, probablemente el miércoles próximo, el socialdemócrata Scholz, el vicecanciller y ministro de Finanzas de su última gran coalición.
Scholz se ha comprometido a impulsar el trámite parlamentario y dijo que dejará libertad de voto a los diputados, ante una cuestión que puede topar con rechazos, especialmente entre los liberales -sus futuros socios de coalición, junto con los verdes-.
El futuro canciller, por su parte, calificó las medidas de "correctas y necesarias" y subrayó la importancia de ser "claros y precisos". Llamó a la población a vacunarse contra el Covid-19 y señaló que las consecuencias de no hacerlo son visibles en Alemania.
Alemania sigue así la ruta de Austria, que ya planea hacer la vacunación obligatoria para febrero. Grecia también ha anunciado vacunas obligatorias para mayores de 60 años, y multas a quienes no cumplan.