Los talibanes ya han señalado que no apoyarán a los uigures (minoría islámica de China que según organismos internacionales, se encuentra sometida a graves violaciones de derechos humanos por parte del gobierno de Xi Jinping) y creen que Beijing es una oportunidad ante el respaldo de India al actual gobierno de Kabul. India teme que Pakistán y China utilicen al Talibán en su contra.
En julio, el portavoz de los talibanes, Suhail Shaheen. calificó de país "amigo" a China y manifestó su interés en hablar con Beijng sobre la reconstrucción del país. "Hemos estado en China muchas veces y tenemos buenas relaciones con ellos", dijo Shaheen. "China es un país amigo al que damos la bienvenida para la reconstrucción y el desarrollo de Afganistán", agregó.
"Personas de otros países quieren utilizar Afganistán como un sitio [para lanzar ataques] contra otros países. Nos comprometemos a no permitírselo, se trate de un individuo o una entidad contra ningún país, incluida China", afirmó Shaheen.
El portavoz incluyó el Movimiento Islámico de Turkestán Oriental y dijo que Al-Qaeda pertenece a una "era pasada" y que ya no se le permitiría operar en el país.
Pero a USA le preocupa el resurgimiento de Al Qaeda
¿Qué es lo que más preocupa a la Casa Blanca? El potencial resurgimiento de la red terrorista Al Qaeda.
Al Qaeda tiene una presencia disminuida en el país hoy, que los altos funcionarios estadounidenses estiman en solo 200 a 300 miembros. Sin embargo, la red terrorista ha ido creciendo lentamente y avanzando en territorio afgano.
"Realmente no son un contingente muy grande o lo que consideraríamos un contingente capaz", dijo uno de los funcionarios de la Casa Blanca, que pidió ser mantenido en el anonimato.
Pero el vacío de seguridad dejado por la retirada de las fuerzas militares estadounidenses podría crear una oportunidad para que Al Qaeda y otros grupos terroristas se reorganicen, sostuvo la fuente.
Si los talibanes se apoderan del gobierno de Kabul, es probable que la inteligencia sobre la red terrorista sea aún más escasa de lo que es hasta ahora.
USA mantendrá autoridad para atacar objetivos de Al Qaeda en Afganistán, pero la falta de presencia en el terreno complicará identificar objetivos potenciales.
"Estamos aquí para evitar que Al Qaeda e ISIS puedan reconstituirse en los espacios no gobernados, generalmente del este de Afganistán, y poder planear ataques contra nuestra patria", dijo el general de infantería de marina Frank McKenzie, "Esa amenaza todavía está aquí hoy".
Se cree que es poco probable que Al Qaeda tenga la capacidad de llevar a cabo un ataque en suelo extranjero contra Estados Unidos u otro país occidental en el corto plazo. El grupo está muy golpeado. Pero no se descarta que pudiera resurgir.
20 años de guerra terminan en una pseudo-rendición por parte de USA
Recordemos que en 2001, USA invadió Afganistán con el objetivo de que el país dejara de ser base de operaciones de los terroristas y para atacar la capacidad militar del régimen talibán, según explicó en su momento el presidente George W. Bush.
La invasión llegó después de que Al Qaeda atacara a Estados Unidos el 11 de septiembre.
Bush dijo que los talibanes habían rechazado entregar a los líderes de Al Qaeda que habían planeado los ataques desde bases dentro de Afganistán.
"Ahora los talibanes pagarán el precio", afirmó, insistiendo en que pretendía llevarlos ante la justicia.
Las tropas de USA derrocaron rápidamente al gobierno talibán. Pero para diciembre de 2001, explica el diario The New York Times, el líder de Al Qaeda, Osama bin Laden y otros altos mandos habían huido a un lugar seguro en Paquistán, un aliado nominal de USA.
Comandantes y combatientes talibanes se refugiaron allí.
El portavoz de los talibanes ofreció rendirse de manera incondicional, acto que fue rechazado por USA.
Recientemente, el actual presidente Joe Biden reconoció que tras casi 20 años de guerra, estaba claro que el Ejército estadounidense no podía transformar Afganistán en una democracia moderna y estable.
Hoy USA se encuentra en la posición de tener que pedirle a los talibanes que acepten un alto al fuego y negocien un acuerdo político con el gobierno afganos respaldado por USA.
La inteligencia estadounidense había adelantado que era probable que si se retiraban las tropas, el país podría caer en manos talibanas dentro de un plazo de 3 años. Ahora se habla que Kabul podría caer de aquí entre 30 y 90 días.