Un video que comenzó a circular captó una pelea entre Fakir y los agentes. "¡Ayuda, basta, basta!", grita el hombre de 42 años en el video después de ser detenido por la policía. Las imágenes muestran a dos agentes sujetándolo boca abajo, poniéndole las manos a la espalda. También se ve a un tercer hombre, probablemente un vecino, con el torso desnudo y un cigarrillo en la boca, ayudando a los agentes a sujetarle los tobillos.
La secuencia del video en el que se ve a Fakir reducido por policías y luego muerto.
Dos paramédicos, según se aprecia en el video, también están cerca, pero no intervienen. Después de unos minutos, el hombre deja de forcejear y parece perder el conocimiento.
"Un agente parece sorprendido de que el hombre ya no muestre signos de vida: 'Oh', dice, dándole una palmada en el hombro. Los operadores del 911, mientras tanto, permanecen inmóviles. Los policías le atan los pies. Pero para entonces Abderrahim probablemente ya esté muerto", expuso el diario Il Fatto Quotidiano sobre el video del crimen que se viralizó en las últimas horas.
Varias organizaciones no gubernamentales y la propia familia calificaron el crimen de un “asesinato de Estado” y aseguran que este homicidio es análogo al de George Floyd en Minneapolis en 2020, el estadounidense asfixiado hasta la muerte por policías que lo redujeron en el suelo y cuyo asesinato desató las emblemáticas protestas del Black Lives Matter.
"Estaba pidiendo ayuda", dijo un residente a la prensa italiana. "Él no hizo nada, solo pedía ayuda. Estaba un poco agitado, pidiendo ayuda, ayuda, ayuda", agregó.
La muerte de Fakir rememora a la de George Floyd.
Fakir era "un hombre bondadoso, nunca hizo daño a nadie y murió de forma indigna", recalcó ante la prensa italiana su hermano Mohamed. El hombre asesinado había perdido a su madre un par de años antes y era muy conocido y querido en Pilastro, tal como lo demostró la gran multitud que se congregó en Via Svevo 6 tras la tragedia y que cantó oraciones mientras se llevaban el cuerpo de Fakir.
"Era una persona sumamente amable, educada y respetuosa. Un trabajador que se preocupaba por su empresa y sus empleados. Es el último de mis clientes del que me habría imaginado un final así”, dijo la abogada Barbara Spinelli, sobre Abderrahim Fakir, a quien asistía en un trámite para reconfirmar su permiso de residencia. La abogada comentó a la agencia de noticias Il Resto del Carlino que conoció a Fakir a finales del año pasado. "Ya estaba en regla; simplemente se trataba de reconfirmar su permiso de residencia. Había vivido legalmente en Italia desde niño", subrayó.
Spinelli describió al hombre de 42 años como "un hombre de buen corazón" y con un gran sentido de la responsabilidad. "Tenía un negocio, empleados y hablaba como un buen padre, aunque no tenía hijos. Le preocupaba el futuro de su empresa y de las personas que trabajaban con él".
En los últimos meses, añadió la abogada, Fakir había expresado temores relacionados con la entrada en vigor del nuevo Pacto Europeo para la Migración.
Tenía un miedo infundado a ser expulsado de Italia. Intenté tranquilizarlo: le dije que era la última persona que debía tener miedo, porque tenía toda su documentación en regla Tenía un miedo infundado a ser expulsado de Italia. Intenté tranquilizarlo: le dije que era la última persona que debía tener miedo, porque tenía toda su documentación en regla
En ese sentido, el Pacto Europeo de Migración y Asilo endurece la política migratoria y agiliza las deportaciones en toda la Unión Europea, que incluyen controles con datos biométricos y de salud de los solicitantes, y las solicitudes de asilo de quienes tienen bajas probabilidades se evalúan en un plazo de hasta 12 semanas.
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