Gladkov ha garantizado que el ataque no afectará al suministro de combustible en la región porque las autoridades han comenzado a modificar las cadenas de suministro a partir de la central de la base de Gubkin por toda la región, que servirá para cubrir las necesidades de sus residentes por “un período de cinco a 13 días”.
El ministerio de Defensa de Ucrania declinó comentar directamente sobre las acusaciones, si bien dijo que su país está llevando a cabo una operación defensiva y no puede ser considerado responsable de "cada catástrofe en el territorio de Rusia". "No voy a confirmar ni negar estas acusaciones", afirmó el portavoz del ministerio, Oleksandr Motuzyanyk, en una sesión informativa.
El Kremlin, por su parte, consideró que el ataque dificulta la continuidad de las conversaciones de paz entre ambas partes, explica el diario barcelonés La Vanguardia. "Naturalmente, esto no es algo que pueda percibirse como la creación de condiciones cómodas para la continuación de las negociaciones", expresó el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa diaria. Peskov agregó que el presidente ruso, Vladímir Putin, ha sido informado sobre el incidente y pidió esperar a la valoración de los militares de ese suceso.
Mientras que algunos medios publicaron que este incidente podría representar el primer ataque ucraniano en suelo ruso desde el comienzo de la guerra, dos días atrás, también en Bélgorod, hubo varias explosiones en un almacén de armas. Aunque entonces las autoridades rusas no explicaron claramente la causa del incidente, se especula con que el depósito podría haber sido impactado por un misil ucraniano. La agencia de noticias rusa TASS señaló que cuatro militares resultaron heridos en la explosión.
Yuriy Butusov, un periodista ucraniano, afirmó que el depósito fue alcanzado por un misil balístico OTR-21 Tochka-U disparado por la brigada de misiles 19 de Ucrania. Esto aún no ha sido confirmado por los funcionarios ucranianos.