Eduardo Feinmann: -¡No te prendas el pucho! ¡Esa porquería!
Jorge Lanata: -Eduardo, Eduardo, si vamos a vivir juntos vos te tenés que acostumbrar a que yo fumo.
E.F.: -Pero te cuido la salud, Jorge. No fumés esa porquería; es veneno. Te quiero cuidar.
J.L.: -Yo te entiendo pero dejá que me cuide solo. No me rompás las pelotas.
Quienes conocen a Lanata saben que no hay nada más molesto para él que lo molesten con el cigarrillo.
Sobre el final, atento al conflicto que se desató con Marcelo Longobardi por la puntualidad, Feinmann lo cortó en seco: "Bueno, querido, Lanata...".
"¡Uy, son y diez!", dijo Lanata, y Feinmann remató: "Sí, son y 10. Te quiero entregar en punto".