Los perfiles no pueden compartir información que haya sido "alterada, manipulada o fabricada de manera significativa y engañosa", "compartida de manera engañosa o con un contexto falso" o que "resulte en una confusión generalizada en asuntos públicos, afectar la seguridad pública o causar daños graves".
En efecto, tal como Twitter describe, varios de los videos e imágenes que se compartieron sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania son falsos. Está claro que la desinformación, en una situación tan crítica, es más que peligrosa.
Sin embargo, lo que resulta curioso es que varios de los perfiles que fueron restringidos son de habla inglesa, lengua que los algoritmos reconocen y están familiarizados, por lo que las cuentas no suelen sufrir bloqueos de este tipo por error. Sin embargo, los responsables detrás de las mismas han asegurado que si la información se pierde en Twitter, se compartirá en otra parte como Telegram, Facebook u otras plataformas.