Telefe vuelve a mover fichas y deja entrever un problema que se hace más grande
Telefe volvió a liderar, pero cambió algo: menos TV, más ajustes finos y una apuesta a los viajes íntimos para no perder a la gente que se fue de la pantalla.
05 de enero de 2026 - 10:19
Telefe arrancó 2026 moviendo piezas con cuidado, sabiendo que ya no alcanza con liderar el rating si la tele pierde gente todos los días. En ese contexto, eligió cambiar el enfoque de una de sus apuestas veraniegas y volver a poner a los viajes en primer plano, pero desde otro lugar, más íntimo y pensado para reconectar con el público.
Rating arriba, público en baja: El dilema que enfrenta Telefe
Recién cuando se mira el tablero completo aparece la dimensión real del problema. Telefe terminó 2025 como el canal más visto, con un promedio anual de 6,8 puntos, sacándole tres puntos de ventaja a El Trece, según datos de Kantar Ibope Media. En cualquier otro contexto, sería un triunfo indiscutido.
Pero el dato incómodo viene por otro lado: el encendido total de los siete canales de aire fue de apenas 14,5 puntos en todo el año, lo cual implica 2,5 puntos menos que en 2024. Dicho más simplificado: Telefe gana, pero en una televisión cada vez más chica, con menos gente sentada frente al televisor y más audiencia dispersa entre el streaming, las redes sociales y el consumo on demand.
image
Telefe ganó 2025 con comodidad, pero en una televisión abierta cada vez más chica. El liderazgo ya no garantiza impacto si el público sigue abandonando la pantalla tradicional.
Esto explica por qué incluso los canales que lideran ya no se conforman con sostener formatos que funcionan. El problema dejó de ser la competencia directa y pasó a ser cómo recuperar relevancia en un medio que perdió centralidad cultural.
Por eso, pese a éxitos como MasterChef Celebrity, que sigue siendo una marca fuerte incluso en verano, la discusión interna gira alrededor de cómo reconectar con un público cansado del ruido constante. Ahí aparece una lógica más fina, menos estridente, que empieza a colarse en la programación.
Viajes cerca, relatos mejores: El cambio de lógica de Código Viaje
En ese contexto se entiende mejor el regreso de Código Viaje, que volvió a la pantalla con una séptima temporada los domingos a la medianoche. No es un estreno ruidoso ni una apuesta grandilocuente, pero sí un movimiento pensado. Telefe eligió renovar un formato conocido, pero cambiarle el eje, algo que no es tan habitual en la TV abierta.
El programa conducido por Tomás Fonzi dejó de lado la lógica de la postal turística para correrse hacia el vínculo. 8 episodios, recorridos por la provincia de Buenos Aires y una decisión clara: viajar con amigos reales, no con invitados puestos para cumplir. Eugenia Tobal en las sierras de Tandil, Cachete Sierra en una jornada de wakeboard, Dolores Fonzi compartiendo una pesca con su hermano. No hay exotismo, hay cercanía.
image
Con la renovación de Código Viaje, Telefe busca reconectar emocionalmente con una audiencia cansada del ruido televisivo.
Y ese cambio no es menor en un momento donde la audiencia ya no responde al impacto vacío, porque Código Viaje apuesta a sentirse identificado, a mostrar experiencias posibles, destinos accesibles y charlas que no parecen guionadas. Viñedos, termas, cocina con productos regionales, historia local. Todo contado desde un lugar relajado, sin subrayados.
Telefe parece haber entendido que hoy la batalla no es por gritar más fuerte, sino por generar clima, algo que el streaming viene trabajando hace años. Mientras otros canales siguen estirando fórmulas gastadas, esta renovación apunta a algo más simple y, justamente por eso, más efectivo.
Embed
En una televisión con menos público, construir cercanía puede valer más que sumar décimas de rating, y en esa lectura, Telefe vuelve a mostrar por qué sigue estando un paso adelante. No porque tenga todas las respuestas, sino porque al menos está haciendo las preguntas correctas.