Y luego tiró un misilazo contra el móvil en el Garrahan:
Nosotros seguimos vacunando a chicos de 3 a 11 años con la vacuna Sinopharm y a adolescentes con Pfizer. Naturalmente, son grupos que tienen una tasa de vacunación menor pero ya estamos arriba del 50%. La verdad es que los datos de nuestros hospitales indican que la tasa de internación por coronavirus es muy pequeña Nosotros seguimos vacunando a chicos de 3 a 11 años con la vacuna Sinopharm y a adolescentes con Pfizer. Naturalmente, son grupos que tienen una tasa de vacunación menor pero ya estamos arriba del 50%. La verdad es que los datos de nuestros hospitales indican que la tasa de internación por coronavirus es muy pequeña
Entonces, resulta insólito que muchos operadores turísticos sufran la caída de reservas y luego tengan que atender a los móviles que preguntan preocupados cómo eso afecta su economía. Los mismos periodistas que siembran el pánico en una nota y generan comportamientos repentinos en los espectadores, luego ponen el pianito de fondo para contar lo mal que lo pasan los empresarios gastronómicos y hoteleros. Insólito.
A su vez, llama poderosamente la atención la falta de capacitación a muchos comunicadores que todavía no entendieron que la vacuna no evita el contagio. Las dosis solo sirven para que las sociedades puedan desarrollar sus actividades lo más normal posible sin tener que recurrir a las cuarentenas. Pero obviamente testeás y salta el positivo.
Con 60% de inflación y 50% de pobreza pareciera que algunos productores de TV, conductores y periodistas desearan más cierres en actividades o cancelaciones. Entonces, la misma pregunta de siempre: ¿serán ellos los que luego se encarguen de parar la olla en la mesa de los argentinos día a día?
Otra más: ¿Por qué casi el 80% de los vacunados debería prohibirse ciertas actividades si justamente se vacunó para tener salud y poder hacer una vida lo más normal posible? Si alguien se contagia y muere por no estar vacunado, ajo y agua dicen en el barrio.
Quedó claro que la agenda sanitaria es lo más a mano y cómodo que tiene el Gobierno para zafar del verdadero debate: FMI, tarifas, combustibles, inflación, salarios, ruptura del Frente de Todos y un largo etcétera.
Esta pandemia vino también a poner de manifiesto porqué la TV está agonizando…