La expanelista del programa 678, adjudicó su despido a su cercanía a la vicepresidenta Cristina Kirchner: "Es difícil ser kirchnerista, porque sigue siendo el hecho maldito, del hecho maldito. Sigue siendo incluso dentro del periodismo un equívoco. Yo hace 45 años que trabajo en medios, esto me ha pasado muchas veces. No me lo tomo como una daga en el pecho, no como un duro golpe, pero sí lo lamento porque tenemos un gran equipo".
Por otro lado, Russo mencionó que hace años que se siente ocultada en los medios y apuntó contra el gobierno de Mauricio Macri: "Tuve cinco años de censura, cuatro del macrismo y uno de este gobierno al que por supuesto defiendo. ¿Cómo no lo voy a defender si del otro lado está el fascismo? Pero durante el primer año me sentí escondida, porque se me vincula mucho a Cristina que sigue siendo el hecho maldito del hecho maldito. Y por eso la queremos tanto: porque su liderazgo concentra las variables de voluntad política que puede cambiar la realidad de este país".
"A Alberto Fernández lo defendemos y respetamos, porque está acechado por un dispositivo mediático enorme, monstruoso", agregó.
"Hay momento en la vida en los que si uno es neutra juega a favor del enemigo y en este país las cosas están muy claras. Tal vez esté de moda o sea más digerible gente que sea más cascabeleante, más fresca, más entretenida", concluyó.
En las redes sociales, usuarios que se referencian con el kirchnerismo se quejaron por el despido de Russo y lo vincularon a las presiones que estaría sufriendo la Presidencia por parte de “sectores de derecha”.
En esa línea, mencionaron los casos de otros periodistas despedidos como Thomas Méndez de C5N, Alfredo Zaiat o Mex Urtizberea.