El inspector Paulo Villas Boas, jefe de investigación de la Comisaría 32 de Río de Janeiro, le dijo a los periodistas: "Algunos investigadores de la comisaría fueron a Projac, estudio donde está la casa del reality show, para ver qué fue lo que pasó, y Monique y Daniel tendrán que ser escuchados allá mismo".
Según el comisario, la investigación partió de la propia policía civil de Río de Janeiro, sin que medie ningún tipo de denuncia, y después de que las imágenes de la supuesta violación salieron al aire.
Uno de los directores del ciclo, que en el país vecino se llama Big Brother Brasil, aseguró que será muy difícil comprobarlo porque todo ocurrió "debajo de las sábanas". Además, Monique estuvo en el confesionario y aseguró que no recordaba lo que sucedió.
Al conocerse la noticia sobre la intervención de la policía en el programa, inmediatamente se desató la polémica en el país vecino. Los seguidores de Daniel se manifestaron en Twitter y Facebook asegurando que la acusación es un "acto racista" por tratarse del único mulato que participa del reality.
Finalmente, los productores del ciclo decidieron expulsar al concursante alegando que hubo una conducta impropia por parte de Daniel y fue anunciado en el vivo del programa, que ya va por la edición número 12.