"Insultos, humillaciones, acosos, negación y ninguneo de la palabra, degradación o pérdida de puestos de trabajo al regresar de la licencia por maternidad constituyen, entre otras conductas inadmisibles, prácticas que forman parte del paradigma de producción de noticieros y programas de tevé, diarios, radios, portales web a lo largo y ancho de nuestro país, tanto en medios públicos como privados", se enumeró.
El texto de Periodistas Argentinas alertó que "considerar que estas conductas, explícitamente sancionadas por la ley vigente, buscan la 'exigencia profesional' en pos de una excelencia informativa es la peor injusticia que estamos denunciando: sin dignidad no hay calidad".
Ayer mismo, Laje rompió en llanto por la campaña en Twitter y pidió disculpas, pero también hizo saber que hay algo oscuro detrás: "Tengo claro que están intentando bajarme, destruirme, sacarme del aire, pero no sé muy bien de dónde viene el ataque".
"Pido mil disculpas a quien se haya sentido maltratado. Yo no soy un maltratador pero reconozco que muchas veces tengo un humor de perros y soy muy exigente con el trabajo porque busco la perfección", dijo Laje.