“En ausencia de otras intervenciones, una métrica clave para el éxito del distanciamiento social es si se exceden las capacidades de atención crítica. Para evitar esto, puede ser necesario un distanciamiento social prolongado o intermitente en 2022. Las intervenciones adicionales, incluida la capacidad expandida de cuidados críticos y una terapéutica efectiva, mejorarían el éxito del distanciamiento intermitente y acelerarían la adquisición de la inmunidad colectiva. Se necesitan con urgencia estudios serológicos longitudinales para determinar el alcance y la duración de la inmunidad al SARS-CoV-2. Incluso en el caso de una eliminación aparente, la vigilancia del SARS-CoV-2 debe mantenerse ya que un resurgimiento del contagio podría ser posible hasta 2024”, indica el texto.
Y agrega sobre los objetivos de la cuarentena: “Muchos otros países están adoptando medidas denominadas distanciamiento social o distanciamiento físico, cerrando escuelas y lugares de trabajo y limitando el tamaño de las reuniones. El objetivo de estas estrategias es reducir la intensidad máxima de la epidemia ("aplanar la curva"), reducir el riesgo de abrumar los sistemas de salud y ganar tiempo para desarrollar tratamientos y vacunas. Para que el distanciamiento social haya revertido la epidemia en China, el número de reproducción efectiva debe haber disminuido al menos en un 50-60%, suponiendo un valor de referencia R0 entre 2 y 2.5. Mediante medidas de control intensivo, Shenzhen pudo reducir el número de reproducción efectiva en un 85% estimado. Sin embargo, no está claro qué tan bien estos descensos en R0 podrían generalizarse a otros entornos: los datos recientes de Seattle sugieren que el número de reproducción básica solo ha disminuido a aproximadamente 1.4, o en aproximadamente 30-45% suponiendo un R0 de referencia entre 2 y 2.5. Además, es posible que las medidas de distanciamiento social deban durar meses para controlar efectivamente la transmisión y mitigar la posibilidad de resurgimiento (25)”.
De la simulación se desprende que el COVID-19 se volverá estacional, como los coronavirus estrechamente relacionados que causan el resfriado común, con tasas de transmisión más altas en los meses más fríos como los que tendrán a partir de ahora los países del hemisferio Sur.
Además, los autores del estudio advierten que aún se desconoce mucho sobre el Covid-19, como el nivel de inmunidad adquirido por una infección previa y cuánto tiempo dura.
Los científicos creen que hay una serie de factores que determinará el rumbo que el virus tome en los próximos años: si los contagios bajan durante el verano y resurgen durante el invierno, si las personas que son infectados tienen algún tipo de inmunidad y cuánto duraría esta o si las personas obtienen inmunidad por haberse infectado con otros coronavirus que causan resfriados comunes.
En ese contexto, se necesitarán pruebas virales generalizadas para determinar cuándo se han cruzado los umbrales para reactivar el distanciamiento, dijeron los autores.
Pero el equipo de científicos aseguró que era muy poco probable que la inmunidad fuera lo suficientemente fuerte y dure lo suficiente como para que el nuevo coronavirus se extinga después de la ola inicial, como fue el caso del brote de SARS de 2002-2003.
Sobre las cuarentenas, aclararon que las medidas de aislamiento social se podrían relajar si se aumenta la capacidad de camas en las unidades de cuidados intensivos, siempre y cuando pueda hacer frente al aumento de contagios que esa flexibilización de la cuarentena ocasionaría.
“Así que creo que las intervenciones de distanciamiento de algún tipo tendrán que continuar, con un poco de alivio y junto con otras intervenciones”, concluye el epidemiólogo Marc Lipsitch, otro de los autores del estudio.
Por su parte, Mark Woolhouse, un epidemiólogo de enfermedades infecciosas de la Universidad de Edimburgo, dijo que "este es un estudio excelente", aunque remarcó que "es importante reconocer que es un modelo; es consistente con los datos actuales, pero no obstante se basa en una serie de suposiciones, por ejemplo sobre la inmunidad adquirida, que aún no se han confirmado".