En su conjunto informaron que invitarán a otros tres clubes para que puedan unirse antes de la temporada inaugural que empezará lo antes posible. Se espera que los Clubes Fundadores mantengan conversaciones con la UEFA y la FIFA buscando las mejores soluciones para la Superliga y para el conjunto del fútbol mundial.
La creación de la nueva Liga se produce cuando la pandemia mundial ha acelerado la inestabilidad del actual modelo económico del fútbol europeo. Durante años, los clubes fundadores tuvieron como objetivo mejorar la calidad y la intensidad de las competiciones europeas existentes y, en particular, crear un torneo en el que los mejores clubes y jugadores pudieran competir entre ellos de manera más frecuente.
La temporada comenzará en agosto con la participación en dos grupos de diez, que jugarán partidos de ida y vuelta; los tres primeros de cada grupo se clasificarán automáticamente para los cuartos de final. Los equipos que terminen en cuarta y quinta posición jugarán un playoff adicional a doble partido. Posteriormente se jugarán playoffs de doble partido a partir de cuartos para llegar a la final, que se disputará a partido único, a finales de mayo, en una sede neutral.
Todos los partidos se jugarán entre semana, todos los clubes seguirán compitiendo en sus respectivas ligas nacionales, preservando así el calendario tradicional que está en el centro de la vida de los clubes. En esta nueva modalidad, Florentino Pérez, fue nombrado primer presidente de la Superliga que aún no tiene fecha de comienzo pero que los grandes clubes europeos quieren lanzar cuanto antes.
El presidente cree que es una obligación el torneo. "Vamos a ayudar al fútbol a todos los niveles a ocupar el lugar que le corresponde en el mundo. El fútbol es el único deporte global en el mundo con más de 4.000 millones de seguidores y nuestra responsabilidad como grandes clubes es responder a los deseos de los aficionados", dijo el titular del Real Madrid.
Respaldando la nueva liga europea, Andrea Agnelli, el presidente de la Juventus y vicepresidente de la Superliga en otro comunicado afirmó: "Nuestros 12 Clubes Fundadores representan miles de millones de aficionados en todo el mundo. Nos hemos unido en este momento crítico, para que la competición europea se transforme, dando al deporte que amamos unos fundamentos que sean sostenibles para el futuro, aumentando sustancialmente la solidaridad, y dando a los aficionados y a los jugadores amateurs un sueño y unos partidos de máxima calidad que alimentarán su pasión por el fútbol".
Por su parte, Joel Glazer, co Presidente del Manchester United y vicepresidente de la Superliga, dijo: "Al reunir a los mejores clubes y jugadores del mundo para que jueguen entre sí durante toda la temporada, la Superliga abrirá un nuevo capítulo para el fútbol europeo, asegurando una competición e instalaciones de primer nivel, y un mayor apoyo financiero para la pirámide del fútbol en general".
A todo esto la FIFA emitió un comunicado de urgencia tras la fundación de la Superliga europea por parte de doce grandes clubes del continente.
En el texto, la organización apela al diálogo para solucionar la crisis abierta en el fútbol y manifiesta su "desaprobación a una liga separatista europea cerrada fuera de las estructuras futbolísticas internacionales. Por estas razones la Federación Internacional desea aclarar que se mantiene firme a favor de la solidaridad en el fútbol y un modelo de redistribución equitativa que pueda contribuir al desarrollo del fútbol como deporte, especialmente a nivel mundial, desde el desarrollo el fútbol mundial es la misión principal de la FIFA".
"En nuestra opinión, y de acuerdo con nuestros estatutos, cualquier competición de fútbol, ya sea nacional, regional o mundial, siempre debe reflejar los principios básicos de solidaridad, inclusión, integridad y redistribución financiera equitativa", agrega el texto.
La organización sostiene que "los órganos rectores del fútbol deberían emplear todos los medios legales, deportivos y diplomáticos para garantizar que esto siga siendo así. En este contexto, la FIFA solo puede expresar su desaprobación a una "liga separatista europea cerrada" fuera de las estructuras futbolísticas internacionales y sin respetar los principios antes mencionados.
Los dirigentes internacionales piden a las partes que entablen un diálogo tranquilo, constructivo y equilibrado por el bien del juego y con un espíritu de solidaridad y juego limpio. La FIFA, por supuesto, hará todo lo que sea necesario para contribuir a un camino armonizado hacia los intereses generales del fútbol".