Ahora bien, lo que más llama la atención en Clarín sobre El Trece es la falta de previsión:
Meses antes ya se sabía que Telefe iba a relanzarse con todo con programas bien pochocleros, masivos y familiares como Masterchef, La Voz Argentina, Bake Off y novelas. El Trece miraba lo que ocurría y no reaccionaba
Ahora, Telefe apura Masterchef, ya que Bake Off no es lo que esperaba porque. Claro está, los formatos también corren el riesgo de agotarse y ya no estamos en la cuarentena estricta; momento en el que muchos lo miraban para entretenerse pero otros para sacar ideas porque habían perdido su trabajo.
Entonces, la gran pregunta es: ¿Qué va a hacer Adrián Suar? El empresario y productor no puede otra vez confiar en un solo programa porque ya se vio que le gana la novela turca, Dr. Milagro, y que tampoco es un tanque contra Bake Off.
Por otro lado, si bien resolvió parte de la tarde con Darío Barassi contra Iván de Pineda, se le abrió otro frente entre MatchGame y Corta por Lozano.
Pero ahora se suma a esta última situación lo que ocurre con Guido Kaczka, quien insiste con programas que ya aburrieron a la audiencia.
La pregunta ya no es qué pasa con esos conductores y sus programas sino qué ocurre con Suar. A su vez, ¿qué pasará con el 678 de El Trece, continuará la noche de los sábados tras las elecciones? En este período se explica por decisión editorial pero sería interesante un replanteo de todo el fin de semana.
La crisis es estructural: