En las redes el poder siempre termina siendo del público, sin embargo es importante entender que cada una de ellas es diferente y tiene criterios diferentes que necesitan de aquellas herramientas que mejoran su propuesta. Aquí, es el usuario quien puede convertirse en moderador de un panel conversacional restringido a unos pocos, con un tema establecido y un motivo de convocatoria en donde todos los miembros están ahí por un interés común. Ese es un dato no menor si se tiene en cuenta que lo que mueve a las redes y sus algoritmos es el sistema de intereses que conforman el perfil del usuario .
Las comunidades de Twitter brindan un nuevo poder a los usuarios que tienen la intención de construir grupos de pertenencia que hablen en torno a un tópico puntual, y esa capacidad puede resultar exitoso si logra su objetivo.
Después de todo, ¿Quién no quiere pertenecer a una comunidad que comparta sus intereses?