La sociedad entre Editorial Perfil y el Grupo Olmos no es más que una estrategia muy similar a la NET TV: tener una nueva señal para recibir más pauta oficial La sociedad entre Editorial Perfil y el Grupo Olmos no es más que una estrategia muy similar a la NET TV: tener una nueva señal para recibir más pauta oficial
“Una pauta millonaria que nunca va al bolsillo de los trabajadores, se va a la bicicleta financiera. Los directivos de Perfil tienen que entender de una vez por todas que se acabó el tiempo de financiarse con los trabajadores”, dicen desde el Sindicato de Prensa de la Provincia de Buenos Aires (SIPREBA). “Tal vez, esta sea la oportunidad para regularizar sueldos y aguinaldos”, se esperanzan algunos y comentan irónicamente otros.
Hay debate sobre si lo peor es la pauta oficial o los contenidos. Todo enlatado y repetido como Avenida Brasil. Todo muy pedorro.
Lo cierto es que Fontevecchia y Olmos -hermanos cercanos a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Antonio Caló- no son los únicos.
El ingreso de los periodistas oficialistas Diego Brancatelli y Augusto Tartúfoli al multimedios a través de TyC Sports confirma el acercamiento de la empresa que supo ser el enemigo perfecto del cristinismo.
De hecho, hay todavía quienes siguen sospechando si sostener a CFK en la agenda o el coronavirus al frente de la misma no es un guiño/favor al presidente Alberto Fernández y el grupo de inútiles que lo rodea mientras detrás de escena se debate lo urgente: cómo cerrar un acuerdo con el FMI sin que explote la clase media por el asalto al bolsillo que JXC y el FDT le hacen año tras año y, al mismo tiempo evitar que se termine de romper la coalición gobernante.
Otros apuestan a que primero se romperá Juntos por el Cambio, pero eso es una nota aparte.