García Lorca y su pasión por el Atlético de Madrid
Uno de los aspectos menos mencionados de García Lorca, su amor por el fútbol. El poeta era pareja de un jugador colchonero y se volvió hincha.
05 de junio de 2023 - 11:09
“No soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja, sino un pulso herido que presiente el más allá”, dijo una vez Federico García Lorca, uno de los literarios más importantes del siglo XX. El granadino, nacido el 5 de junio de 1898, fue una gran influencia para la poesía moderna y su fusilamiento a los 38 años marcó a fuego la historia. Sin embargo, una pasión de la que no se habla de él es el fútbol y su amor incondicional por el Atlético Madrid.
Con poco más de 30 años, Lorca era un poeta y escritor consumado, con una popularidad tan trascendental que lo llevó a conocer Nueva York y visitar Cuba. Era también director del grupo de teatro “La Barraca”, un conjunto ambulante de actores con el objetivo de llevar las obras clásicas españolas a cada rincón del país donde la cultura no tenía mucha presencia.
Uno de estos actores era un jovencísimo Rafael Rodríguez Rapún, quien rápidamente captó el ojo del dramaturgo fuenterino. El muchacho de 21 años, cuyos rasgos uno de sus compañeros describió como que “le daban el perfil de estatua griega”, conquistó el corazón de su director. Pronto comenzaron una relación sentimental, la última de Lorca, que lo llamó el hombre de las tres Erres.
Lorca (izquierda) y Rodríguez (derecha) se conocieron cuando el último formó parte del teatro ambulante del dramaturgo.
Rodríguez era también un ávido jugador de fútbol y, debido a su origen madrileño, no era extraño que se uniera al club de su ciudad, el Atlético de Madrid. Antes de eso, Lorca tenía un interés comedido por el fútbol, pero cuando Rodríguez llegó a su vida, se volvió hincha incondicional del club colchonero.
Federico convivía a diario con Rafael y este era seguidor y jugador juvenil del Atleti, podemos deducir muy fácilmente que era el equipo de sus amores. No tenemos su carné de socio ni tampoco hizo declaraciones, pero si hay que apostar, Federico era del equipo de su amor, de la persona con la que iba al fútbol. El Atleti era el equipo de sus amores y nunca mejor dicho. Eso es precioso porque encierra todo. Es una cosa maravillosa.
José Antonio Martín – Exjugador de fútbol y fundador de ‘Los 50’
La guerra que puso fin al último amor de Lorca
El romance de los dos amantes fue apasionado pero corto. Un año después de que comenzaran su relación sentimental, había estallado el golpe de estado de Granada, donde era oriundo Federico García Lorca. El poeta, pese a las ofertas de recibir protección contra los sublevados, prefirió volver a su hogar con su familia.
Aunque su grupo de teatro había firmado incontables manifiestos antifascistas, nunca quedó clara la postura ideológica de Lorca. Tenía amigos y enemigos de ambas posturas, llegando incluso a ganarse el odio de la Falange Española (a pesar de ser muy amigo de su líder, José Antonio Primo de Rivera). Acusado de comunista y homosexual, Lorca moriría fusilado por el franquismo.
Lorca tenía amigos y enemigos de ambas ideologías. Aún así, fue arrestado y fusilado por las fuerzas sublevadas.
Por su parte, Rafael Rodríguez Rapún, luego de la muerte de Lorca, se enlistó en el Ejército Popular para luchar contra los sublevados, donde llegó a alcanzar el rango de teniente. Luego de ser entrenado en artillería, lo enviaron a Santander, donde caería en batalla en una de las derrotas más aplastantes para los republicanos.
Los dos amantes murieron con exactamente un año de diferencia, en agosto de entre 1936 y 1937. Pero como sostuvo el poeta hasta el final de sus días, “desechad tristezas y melancolías. La vida es amable, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar”.