El peso de contratar figuras para el streaming
El ecosistema audiovisual argentino atraviesa una transformación profunda y en 2026 varios canales de streaming (que se ven a través de YouTube y redes sociales) apostaron por contratar a personajes conocidos que llegaban desde los canales de aire o las señales informativas.
Plataformas como OLGA, Luzu TV y Carnaval Stream presentaron sus nuevas programaciones para la temporada, mostrando un modelo cada vez más cercano al de la televisión abierta, pero con dinámicas propias del mundo digital.
En OLGA presentaron una programación fuerte con Elizabeth Vernaci y Paulo Kablan. También, ciclos ya instalados con Nati Jota y Damián Betular o las propuestas conocidas de Migue Granados, Paula Chaves y Oriana Sabatini.
Por su parte, Carnaval Stream apostó fuerte al análisis político y de actualidad llevando a figuras de la talla de Viviana Canosa, Jorge Rial, Fabián Doman, Alejandro Fantino, Mariana Brey y Mauro Federico. En algún momento, llegó a contar también con Marcelo Tinelli.
Mientras tanto, Luzu TV mantuvo su estructura con Diego Leuco, Nico Occhiato y Flor Peña (quien acaba de protagonizar un sonado affaire, con despido incluido, sobre la salud del padre de Lionel Messi).
Para la Copa Mundial de la FIFA 2026, las nuevas señales enviaron a Estados Unidos a figuras de la talla de Zaira Nara, Joaquín “El Pollo” Álvarez, Sergio Goycochea, José Carlos Yayo” Guridi, Sol Rivas, Lola Latorre y el “Tucu” López.
Fuertes despliegues en la costa atlántica y luego en el mundial por parte de los canales de streaming
El rating real y el oculto
La señal más vista, Luzu TV, reúne un promedio de apenas 84.000 seguidores. Eso significa en rating tradicional menos de un punto.
Sumando las 10 propuestas más vistas, apenas podríamos “arañar” los 3 puntos de rating.
En ese “top ten”, Blender ni siquiera figura, lo que hace muy difícil su “monetización” a través de la venta de publicidad a privados.
Claramente, una repercusión tan poco significativa dificulta el mantenimiento de estructuras técnicas muy costosas a la que le sumaron profesionales que tampoco son baratos.
El “prime time” de estas propuestas se encuentra a la mañana (como en las viejas radios AM) ya que durante la pandemia tuvieron gran expansión con trabajadores que hacían home office o, directamente, debían quedarse en sus casas por las restricciones que impuso la cuarentena. El “prime time” de estas propuestas se encuentra a la mañana (como en las viejas radios AM) ya que durante la pandemia tuvieron gran expansión con trabajadores que hacían home office o, directamente, debían quedarse en sus casas por las restricciones que impuso la cuarentena.
Resumiendo: en los canales “nativos” del streaming habrá que hacer ajustes porque, además, desde el punto de vista técnico hay objeciones ya que los escuetos guarismos apuntados podrían ser aún más escuálidos si se les quitaran los “seguidores fantasmas” surgidos desde granjas de bots artificiales.