La economía ya era un caos con Hugo Chávez en el poder, pero la situación se agravó mucho más. La inflación ha sido de alrededor del 2.300% anual. Según algunas estimaciones, la economía se ha contraído un 80% en nueve años.
Debido a esta crisis, unos 5,4 millones de venezolanos, una quinta parte de la población, han huido al extranjero, provocando tensiones en todo el continente.
Según el mandatario venezolano, "el país se ha liberado de la opresión irracional, extremista y cruel de Estados Unidos". Sin embargo, explica Bloomberg, a pesar de sus denuncias del "imperialismo yankee", Maduro ha estado permitiendo la circulación de dólares y el florecimiento de la empresa privada, apuntando directamente a un acuerdo con Biden.
"Si Venezuela no puede producir petróleo y venderlo, no puede producir y vender su oro, no puede producir y vender su bauxita, no puede producir hierro, etcétera, y no puede obtener ingresos en el mercado internacional, ¿cómo se supone que va a pagar a los tenedores de bonos venezolanos? Este mundo tiene que cambiar. Esta situación tiene que cambiar".
Maduro espera que un acuerdo para aliviar las sanciones abra las puertas a la inversión extranjera en Venezuela, creando puestos de trabajo y reduciendo la miseria en la que se vive.
"Venezuela se va a convertir en la tierra de las oportunidades", dice en la entrevista. "Estoy invitando a los inversores estadounidenses para que no se queden atrás".
Aunque Maduro insiste en que no cederá terreno ante USA, pareciera ser que ya lo estaría haciendo, detalla Bloomberg. Por ejemplo, en las últimas semanas trasladó a cinco ejecutivos de USA de la cárcel al arresto domiciliario, dio a la oposición política dos de los cinco puestos en el consejo responsable de las elecciones nacionales y permitió la entrada del Programa Mundial de Alimentos en el país. Incluso aprobó una ley llena de garantías para los inversores privados.
Sin embargo, el mandatario venezolano responde que estas decisiones son "herramientas de una economía de guerra". "Claro que la dolarización ha sido una válvula de escape útil para los consumidores y las empresas, pero ésta y los demás guiños al capitalismo son temporales", señala.
Por otro lado, la relación con Rusia la describe como "extraordinaria" y felicitó al presidente chino Xi Jinping en su cumpleaños. Pero estos actos, "sólo seguirán dañando a Venezuela y matarán la esperanza de un acuerdo en el que todos salgan ganando", concluye Bloomberg.