Los canales lucen resignados: solamente funcionan los “inoxidables”, los “incombustibles”.
Hasta las nuevas generaciones se enganchan con la candidez de “El Chavo”, las aventuras de “El Zorro” (durante la semana), las desdichas y alegrías de “La Familia Ingalls” o las locuras de la familia “amarilla” de Springfield. Hasta las nuevas generaciones se enganchan con la candidez de “El Chavo”, las aventuras de “El Zorro” (durante la semana), las desdichas y alegrías de “La Familia Ingalls” o las locuras de la familia “amarilla” de Springfield.
Teatro por... ¿La TV Pública?
Sugerencias para los programadores
Durante años, se emitieron ciclos de teatro de inusitado éxito: “Teatro como en el Teatro”, “Alta Comedia”, “Teatro de Darío Vittori” y “Teatro de Nino Fortuna Olazábal”.
Para los que no pueden salir un sábado o un domingo a un espectáculo pago (el 90 % de los argentinos) sería una verdadera alegría poder disfrutar de esos vodeviles que nos hacían reir mientras nos sentíamos dentro de una sala teatral.
Podría ser en convenio con Teatrix, que tiene cientos de obras, con la inútil TV Pública o con la secretaría de Cultura de la Nación. Sería genial para grandes y chicos poder disfrutar de lo que atesoran los turistas (y los que pueden pagar decenas de miles de pesos una entrada en la calle Corrientes). Podría ser en convenio con Teatrix, que tiene cientos de obras, con la inútil TV Pública o con la secretaría de Cultura de la Nación. Sería genial para grandes y chicos poder disfrutar de lo que atesoran los turistas (y los que pueden pagar decenas de miles de pesos una entrada en la calle Corrientes).
Buenos Aires es la tercera ciudad con más teatros del mundo, luego de Nueva York y Londres.
¿Por qué no invertir en eso y devolverle algo al público (por la tarde a los chicos y por la noche a los grandes) desde una TV que está moribunda?