Por su parte, Vallejos fue mucho más dura con el organismo de crédito y los Estados Unidos y afirmó: “No existe, en la historia moderna, mayor violador sistemático de los DDHH de los pueblos que el FMI, instrumento de EEUU para someter a los países deudores a sus intereses geopolíticos y al del capital transnacional que hace negocios en nuestras economías”.
Voluntarismo
Ante estas declaraciones, este jueves (27/1) el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, sentenció: “No hacer ningún acuerdo es una hipótesis que no se valida con la realidad”.
Sin nombrarlos, Kulfas respondió duramente las aseveraciones de los diputados: “ Poner en riesgo la reactivación por una hipótesis, que el acuerdo con el FMI sería mucho peor, me parece un acto de voluntarismo y, en algunos casos, de irresponsabilidad”.
En declaraciones a Radio Con Vos, el funcionario nacional agregó: “Estoy convencido que es mucho mejor para la Argentina hacer un acuerdo que nos permita seguir creciendo a, como escucho por ahí, no hacer ningún acuerdo porque eso de por sí va a ser malo; esa hipótesis no se valida con la realidad”.
La ‘fantasía’ del caso de Néstor Kirchner
Específicamente sobre la mención de Moreau acerca de que Néstor Kirchner había gobernado en default, Kulfas explicó: “Escucho que se dice que hemos estado en default y la economía creció, durante el gobierno de Néstor Kirchner. En ese momento estuvimos en default pero con acreedores privados, no con el FMI, con el Fondo hubo una demora de 72 horas en el pago, eso no califica como un evento de default”.
“Tenemos que actuar con responsabilidad, la negociación se ha planteado en estos términos, de que efectivamente no haya un ajuste sino que Argentina pueda seguir creciendo”, indicó el ministro y añadió: “Es una fantasía esta idea de que no le pago al Fondo y esa plata la uso para otra cosa, es no tomar en cuenta la multiplicidad da elementos que también van a afectar a la economía argentina”.
“Pagar los compromiso no es un gesto de buena voluntad o no, es pagar los compromisos, te pueden gustar o no gustar; de ninguna manera fue algo bueno acordar con el FMI en 2018, fue un error garrafal, ahora los compromisos están, corresponde pagarlos”, completó.