Por eso, hay que prestar atención a estas materias y adoptar los siguientes métodos:
Realizar ejercicio físico
Hacer gimnasia regularmente se asocia al mantenimiento de la función cognitiva y al retraso del comienzo del alzhéimer, según estudio. El ejercicio aeróbico puede mejorar en los adultos sanos la memoria, la atención y la velocidad del procesamiento de la información.
Tener relaciones sociales saludables
El autoestima y las actividades sociales están relacionadas con el mantenimiento del cerebro. La integración social neutraliza el estrés de la vida cotidiana.
Estimular el cerebro
Leer libros, participar de juegos de mesa y realizar crucigramas, sopas de letras fomentan a la buena salud cognitiva y producen menos deterioro cognitivo.
Tener una dieta saludable
Estudios indican que la ingesta de pescado al menos una vez por semana produce una reducción del 60% del riesgo de alzhéimer, así como también el deterioro cognitivo. Según la revista Archives of Neurology, la dieta mediterránea reduce los riesgos de padecer Alzhéimer.
Cuidar la salud mental
Lo importante es tratar de ser feliz y tener ilusión por seguir adelante. La depresión y las enfermedades mentales están asociadas a una atrofia del hipocampo, como también de otras partes del cerebro. Según una investigación presentada en la la Conferencia Internacional de la Asociación de Alzhéimer en Los Ángeles, la apatía está presente en la mitad de las personas que padecen demencia.