Los participantes no tenían demencia preexistente durante al menos 10 años antes de que se revisaran sus niveles de ácido fólico en sangre.
Los que no tenían deficiencia experimentaron tasas del síndrome del 3,2% y la tasa de mortalidad por todas las causas ascendió a casi el 4%.
Del 13% que tenía niveles de vitamina B9 inferiores a los recomendados, las tasas de demencia fueron del 3,4% y las tasas de muerte por cualquier causa llegaron a un poco menos del 8%.
Luego de descartar otras variables recurrentes como la diabetes, la deficiencia de vitamina B12, el deterioro cognitivo y la depresión, los investigadores dieron con el porcentaje de riesgo del 68%.
Además, los autores descubrieron que los participantes con déficit de vitamina B9 tenían tres veces más riesgo de morir por cualquier causa.
"La mejor evidencia”
La doctora israelí y autora principal del estudio, Anat Rotstein, dijo a Medical News Today que el estudio “es importante porque caracteriza críticamente la asociación entre un biomarcador ampliamente utilizado y fácil de medir, el folato sérico (vitamina B9 en la sangre) y los riesgos de demencia y mortalidad por todas las causas".
Se trata de la primera vez que se usan dos artefactos metodológicos clave: la mortalidad excluye el síndrome y la causalidad inversa, explicó la investigadora.
Por lo tanto, nuestro estudio proporciona la mejor evidencia hasta la fecha con respecto a la asociación entre la deficiencia de folato sérico y la mortalidad por todas las causas Por lo tanto, nuestro estudio proporciona la mejor evidencia hasta la fecha con respecto a la asociación entre la deficiencia de folato sérico y la mortalidad por todas las causas
Además, destacó que los resultados “muestran evidencia moderada de causalidad inversa en la demencia, lo que sugiere que la deficiencia de folato sérico puede ser una consecuencia del inicio de la demencia en lugar de su causa (no así con la mortalidad por todas las causas)".
En efecto, si la demencia es responsable de la caída de ácido fólico, podrá ser utilizado como un marcador útil para ayudar a los médicos a identificar a las personas con un mayor riesgo.