*Glicerina: atraen las moléculas de agua hacia la capa superior de la piel, por lo que ayuda a la hidratación.
*Petrolato: tiene la capacidad de retener la humedad e impedir que el agua se evapore. De esta forma, favorece la hidratación de la piel.
*Niacinamida: ayuda a mejorar la barrera natural de humedad de la piel, restaurando y reparando el aspecto de la piel afectada. En la cara, ayuda a disminuir los poros y la rosácea.
Es recomendable no poner ningún producto alimenticio en el rostro, debido a que es una zona muy sensible. Específicamente en la cara, para que la rutina de cuidado de la piel sea completa, los especialistas indican también una buena limpieza. Hay una multiplicidad de limpiadores faciales y jabones neutros para cada necesidad.
Otros consejos
*Beber abundante agua: No sirve de nada tratar de hidratar la piel seca si no se mantiene hidratado todo el organismo. Depende de las necesidades de cada persona, pero se calcula ingerir un litro y medio de agua al día, como afirma este estudio realizado por un equipo de la Universidad de Carolina del Norte en Estados Unidos.
*Aceites naturales: Una mascarilla casera puede ser eficaz siempre y cuando se utilicen los ingredientes indicados, en este caso, los aceites naturales. Son ideales para rejuvenecer, hidratar y regenerar la piel en profundidad. Los más efectivos son: el aceite de oliva, el de almendras, el aceite de argán, el de jojoba, el aceite de rosa mosqueta y el aceite de sésamo.
*Aloe vera: La planta de aloe vera o sábila tiene una especie de gel en el interior de sus hojas que tiene miles de beneficios. Entre ellos, hidrata la piel, regenera, limpia y combate ciertas afecciones cutáneas como la psoriasis, el acné, las irritaciones y los eccemas.
Cada piel tiene diferentes necesidades. Acudir al dermatólogo para que identifique cuál es tu tipo de piel y pueda recomendarte los productos más adecuados para ella es fundamental.