1. Aumento de peso lento y progresivo
El signo más importante es el aumento continuo de peso. Si el número de la balanza aumenta constantemente, es probable que uno esté comiendo demasiados alimentos con calorías de baja calidad o que esté comiendo porciones demasiado grandes. Hay que prestar atención para ver si uno está comiendo mal durante todo el día o comiendo porciones grandes".
2. Pensar constantemente en comida
El hambre física y emocional son dos asuntos diferentes y se necesita práctica para saber la diferencia. Por ejemplo, si la comida siempre está presente en la mente y uno está constantemente yendo desde la despensa a la heladera con frecuencia, es probable que haya algo más profundo emocionalmente y podría ser conveniente explorar otras formas de calmarse a uno mismo. Recibir ayuda psicológica es fundamental para tratar los problemas emocionales.
3. Nunca sentirse lleno
Si bien una ensalada grande puede generar saciedad, a algunas personas no, lo que puede hacer que coman otra comida o se llenen con snacks. La clave es incorporar una variedad de alimentos ricos en nutrientes que sean sabrosos para cada persona en las comidas.
Comer comidas que se disfruten en lugar de enfocarse en las comidas que se 'deberían comer' es un buen punto de partida. De esta forma, será menos probable que se coma en exceso o más tarde en el día.
En general, cambiar el enfoque de calorías a la calidad de los alimentos que uno está comiendo es imprescindible. Si el plato está lleno de carbohidratos complejos, vegetales, proteínas y grasas saludables, entonces es más probable que abandone cada comida sintiéndose satisfecho.
Algunas de las causas que llevan a la persona a comer de más pueden ser:
Estrés
La ansiedad se puede trasladar a ingerir comida en exceso. Ante situaciones estresantes, algunas personas tienen un aumento en las ganas de comer, en especial alimentos con alto contenido de azúcares y grasas.
Porque hacer dieta no sirve
Estudios han demostrado que los tratamientos para adelgazar centrados exclusivamente en la pérdida de peso no son eficaces debido al efecto rebote que traen. "Hacer dieta" para bajar de peso simplemente no sirve porque comer es un comportamiento humano en el que se deben considerar integralmente todos sus aspectos, desde los sociales y culturales hasta los psicológicos y emocionales.
Por un trauma emocional
Uno de los recursos más utilizados para distraer estados emocionales intensos es la comida. Los eventos traumáticos son aquellos sucesos que sobrepasan los mecanismos naturales de resolución. Estos pueden lastimar a la salud mental y física de la persona.
La comida, en este caso, es una vía de escape. Uno de los desordenes alimentarios más frecuentes es el “trastorno por atracón” en los que se come fuera de control, en su mayoría alimentos ricos en grasas, harinas y azúcares.