Consta de 2 fases, la primera dura una semana y consiste en tener una alimentación de 1000 calorías diarias (la mitad de lo recomendado para un adulto) durante 3 días, en los que se consumen 3 batidos de hoja verde, frutas, té verde y una sola comida, que es escalope de pavo con salvia, alcaparras, perejil, pollo al curry con col o salteado de camarones con fideos de trigo.
La segunda semana, la ingesta calórica será mayor, con 3 comidas diarias y un solo batido. Luego, la dieta insta a continuar con una alimentación con una gran presencia de estos alimentos.
La entrenadora personal de Adele, Camila Goodis, expresó a "The Sun": "Renunciar a los alimentos procesados, el azúcar o los refrescos es muy difícil. No creo que le gustara mucho hacer ejercicio, pero ha cambiado su estilo de vida".
Según una publicación en julio de 2019 de 'US Weekly', "Adele hace sesiones de 60 minutos que incluyen cardio, entrenamiento en circuito y Pilates. Ha encontrado una rutina que le está funcionando y la está disfrutando". El rotundo cambio de imagen tiene que ver con su alimentación, pero también con su dedicación a la actividad física.
El principal problema de la dieta por la cual los médicos nutricionistas están en contra es que los alimentos que permite consumir no son los suficientes para tener un plan de alimentación equilibrado. También se pone en duda la fase inicial, debido a que es un shock importante para la persona, la ingesta de calorías se reduce y se adelgaza, pero este cambio no suele ser duradero. Además puede llevar a atracones y el temido efecto rebote.