El abogado australiano Joe Cross comprobó que esta premisa era cierta. Él pesaba más de 150 kilos a los 41, comía Big Macs (hasta once seguidas) y bebía Coca Cola en exceso. Un día, examinó su cuerpo y se dio cuenta que era un adicto a la comida chatarra. Por eso, decidió desintoxicarse, como cualquier adicto.
Su transformación se ve en su documental "Gordo, enfermo y casi muerto". Decidió beber solo jugos por 60 días, se compró una buena licuadora y recorrió Estados Unidos de costa a costa para compartir sus recetas con personas con sobrepeso.
En el camino se topará con varios personajes, que se atreven a esta dieta de desintoxicación: 80% fruta y 20% vegetales. "La premisa dramática era: chico gordo y rico hace dieta líquida durante sesenta días para intentar 'salvar su vida'. Lo que me sorprendió vivamente fue la reacción positiva de la gente. Algunos reconocieron que su forma de comer era como un 'suicidio lento'. Muchos decidieron cambiar y embarcarse en la misma aventura", dijo Cross.
"Nunca es tarde para purificarse, ni para recordarse a uno mismo el punto de partida. Sigo llevando en mi iPhone una foto de cuando estaba gordo y enfermo, pesaba 150 kilos y parecía que me hubiera tragado una oveja", expresó el cineasta.
Lo malo de la dieta líquida, según especialistas, es que las comidas no proporcionar la misma sensación de saciedad que las sólidas, por lo que se necesita mucha fuerza de voluntad para que el tratamiento sea efectivo y no "caer en la tentación".
El documental completo: