En ese Superclásico, que Boca terminaría por ganar 3 a 0, Juan Román aprovecharía para declararle una suerte de paritaria a cielo abierto, frente a toda La Bombonera, a Mauricio Macri, entonces presidente del club.
¿Qué reclamaba Riquelme?
Así que, en su festejo, Riquelme corrió hasta la altura del palco dirigencial, se llevó las manos a las orejas, y miró fijo. Nadie, ninguno de los compañeros que lo abrazó o se le quiso colgar de la espalda, pudo moverlo. El 10 tenía sus brazos firmes a la altura de la cabeza y observaba sin pestañear al palco oficial.
El reclamo del pibe de Don Torcuato, que para ese momento tenía tan solo 22 años, era la materialización gestual de una relación que estaba muy tensa. Román se sentía ninguneado por Macri y las autoridades del club. Entre otras cosas, ese ninguneo pasaba, según el enganche, por un sueldo demasiado bajo, y algunos premios que le adeudaban. En ese contexto, el Barcelona también negociaba con el presidente por una posible compra de JR, y esos acuerdos se estaban realizando en medio de rispideces.
Embed - El "Topo Gigio" de Juan Román Riquelme
Riquelme nunca dio detalles del hecho, que quedó inmortalizado para la historia. Quien sí habló tiempo atrás fue Cristian Traverso, jugador de Boca aquel Superclásico y muy cercano al Torero por aquellos tiempos.
“Yo le di mi punto de vista a Román, porque se hablaba de mucho dinero para un momento del país complicado y él no era de los que más cobraban. Estábamos en el hotel Los Dos Chinos haciendo las cuentitas, no teníamos ni mantel, sobre una mesita chiquita en la que si poníamos los dos pocillos se caía uno. Hacíamos los números del 15% de la transferencia, éramos inocentes, porque eso después pasaba por Agremiados", dijo años atrás el ex futbolista.
"Yo no quería que se peleara con el presidente ni el presidente con él porque estábamos en un momento en que le ganábamos a cualquiera. Pero se van sucediendo rispideces”, agregó Traverso.
Evidentemente, mucho Traverso no pudo hacer. Riquelme terminó yéndose al Barcelona, y su relación con Mauricio Macri se rompió para siempre. Lo que sí se mantuvo fue el emblemático festejo. Ese que replicó Lionel Messi en el Mundial de Qatar 2022.