El desparpajo sí apareció, pero tarde. Con el 1 a 0 en contra (había convertido Hummels de cabeza a los 50 minutos), hasta el defensor Marquinhos agarró la lanza para ir a buscar la hazaña. Eso sí, hay que decirlo, al conjunto parisino le faltó algo de suerte. Esa que sí tienen los campeones (¿Borussia?). Varios palos le impidieron descontar y abrirse paso en el marcador. Un bombazo de Vitinha, o un tiro de Mbappé, que tuvo un deslucido encuentro y no gravitó como se esperaba.
Borussia Dortmund accedió a la final de Champions League tras 11 años a base de individualidades y constancia colectiva
Del otro lado, un elenco alemán muy efectivo y contundente llegó a París a jugar con la tranquilidad del 1 a 0 en la ida. Sabía que no era el favorito, pero quería volver a una final de Champions tras varios años: la última había sido nada menos que frente a Bayern Munich en 2013, en donde cayó derrotado por 1 a 0.
Y lo tomó muy en serio. Con puntos muy altos, los dirigidos por Edin Terzic se mostraron como una roca colectiva capaz de anular cualquier atisbo de peligro. Hummels marcó el gol de cabeza, que llegó en un momento ideal del partido, pero no fue clave solo por ello, ya que se mostró como la brújula de la última línea del equipo alemán.
Ni que hablar de Jadon Sancho. El británico no se cansó de gambetear cual sudamericano y volvió locos a todos en el PSG. Encargado de verticalizar los ataques de los suyos, ha sido una pieza clave del equipo. Lo mismo ocurrió con Julian Brandt, un "10" con el dorsal 19, que reivindica los enganches clásicos de antaño y en cada toque de la pelota demuestra porqué los futbolistas más lentos no se extinguirán nunca.
El Borussia Dortmund está en la final de Champions League tras 11 años. Espera por Bayern Munich o Real Madrid. Una curiosidad: si no gana la edición de esta temporada, puede quedar afuera de la próxima. Hasta el momento, se encuentra en zona de Europa League en la Bundesliga.