"El mundo debe saber que la situación ha cambiado. A día de hoy, la 'máxima presión' no ha funcionado con nuestro pueblo y por eso deben reconsiderar y volver", insistió Raisi.
Y agregó: "Nuestra política exterior no comienza con el JCPOA y no se limitará a él, sino que incluirá un balance de compromiso con el mundo y la región. Apoyaremos cualquier negociación que garantice nuestros intereses nacionales, pero no pretendemos negociar solo para negociar".
Preguntado por la opción de mantener un encuentro directo con el presidente demócrata Joe Biden, en caso de USA eliminar sus sanciones y regresar al acuerdo nuclear de 2015, Raisi respondió con un rotundo "no".
Las reuniones en Viena
Las negociaciones entre Irán y las cinco potencias aún pertenecientes al tratado comenzaron en el mes de abril en Viena, Austria, con el fin de encontrar un mecanismo que permita a USA regresar al pacto y al país persa volver a cumplir sus compromisos.
Ayer (20/6) se celebró la última reunión de la sexta ronda de negociaciones. Aunque hubo grandes avances, los delegados iraníes dijeron que algunas cuestiones claves siguen sin resolverse.
"Estamos más cerca que nunca de un acuerdo, pero la distancia que existe entre nosotros y un acuerdo sigue estando y salvarla no es un trabajo fácil", dijo el principal negociador de Irán, Abbas Araqchi, desde la capital austríaca.
Según el periódico estadounidense The Wall Street Journal (WSJ), algunos diplomáticos occidentales que participan en las conversaciones dicen que las partes podrían concluir las negociaciones antes de que Raisi asuma el poder a principios de agosto. De esta manera, los conservadores iraníes podrían aprovechar los beneficios económicos y políticos del alivio de las sanciones y culpar a la administración anterior de las deficiencias del acuerdo.
Sin embargo, dichos funcionarios sostienen que Irán sigue planteando exigencias que la administración Biden no puede aceptar. Por ejemplo, las compensaciones de USA por haber abandonado el acuerdo, la ayuda para reactivar el tipo de inversión internacional y los acuerdos comerciales que se han venido abajo o que nunca se han materializado tras la reimposición de las sanciones estadounidenses.
"Los críticos del marco de 2015 sostienen que Washington debería utilizar la influencia que tiene a través de las amplias sanciones económicas impuestas a Irán para empujar a Teherán a un nuevo acuerdo", detalla The WSJ.
¿Qué dice Israel?
El primer ministro israelí, Naftali Bennett, ha condenado al nuevo presidente iraní como un "verdugo", describiendo la victoria electoral de Raisi como una última llamada "de atención" para las potencias mundiales antes de volver a un acuerdo nuclear con Teherán.
Israel se opuso firmemente al JCPOA desde un primer momento y afirmó que impedirá que Teherán obtenga armas nucleares.
"Estos tipos son asesinos, asesinos en masa: nunca se debe permitir que un régimen de verdugos brutales tenga armas de destrucción masiva que le permitan no matar a miles, sino a millones", dijo Bennett.
Harry Fawcett dijo a Al Jazeera que las declaraciones de Bennett se dirigían a una audiencia internacional y estaban diseñadas para reforzar sus credenciales en casa de ser duro con Irán.
"Esto es obviamente un mensaje diseñado para el mundo en general - un mensaje diseñado para empujar las cosas a favor de Israel en términos de la posibilidad de que el acuerdo nuclear con Irán se reanude", sostuvo.
Irán insiste en que su programa nuclear tiene fines pacífico y acusa a Israel de dirigirle ataques encubiertos. Israel no ha respondido a las acusaciones.
El país persa también comenzó a enriquecer uranio con una pureza del 60%, su nivel más alto. Esto supera enormemente el límite del 3,67% prescrito en el acuerdo nuclear, pero sigue sin alcanzar el grado de armamento del 90%.