"El objetivo, según los expertos, es aprovecharse de las divisiones internas de Estados Unidos, como las relacionadas a las cuestiones raciales y las denuncias de fraude electoral, o avivar las guerras culturales tanto de la derecha como de la izquierda. Y el coronavirus ha demostrado ser un área particularmente fértil", denuncia Financial Times.
Pero, ¿acaso USA y su área de influencia no hacen lo mismo con respecto a Rusia y China? Sin ir muy lejos ayer (14/6) CNN publicó que la emergencia nuclear china era alarmante, pero el Organismo Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas (OIEA) dijo hoy (15/6) que la emergencia no llegaba siquiera al nivel 1.
La guerra psicológica está a la orden del día y los medios de comunicación pueden convertirse en víctimas o victimarios. Al igual que la guerra clásica, la guerra psicológica tiene su terreno y su teatro: el mundo de las ideas. Y, también, tiene su "centro de gravedad": es el hombre al que hay que convencer y conquistar.
Ya en el mejor mejor libro de estrategia de todos los tiempos "El arte de la guerra", su autor Sun Tzu Sun explicaba que "la mejor victoria es vencer sin combatir y ésa es la distinción entre el hombre prudente y el ignorante".
Pero como en toda guerra se puede ganar o perder y cuando se juega con fuego, tarde o temprano, uno o muchos se terminan quemando.