¿O el Gobierno nacional debía fiscalizar lo que harían los clubes?
¿Y qué rol le compete al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, si en definitiva es autónoma y es su jurisdicción?
La palabra es incapacidad de gestión, compartida.
Y queda en evidencia, además, que lo mismo que sucede con los aforos sucede
- con la influencia de las 'barrabravas' en los clubes y
- con la no prevención de la violencia en general en los estadios, no sólo en disputas entre mafias de la propio club o las conocidas guerras entre mafias de los clubes que juegan un partido, motivo por el cual en el fútbol argentino no se permite que los visitantes ingresen a las tribunas.
Esta situación era previsible pero por motivos electorales, el Gobierno decidió levantar las restricciones, y ahora duda en si retroceder o mantener la situación.