Se gritó por Argentina, por el Diego en su primera ausencia en este tipo de aniversarios y por las Islas Malvinas. Mucha emoción y connotaciones en tan pocos segundos.
Con cada sonido, un barrilete cósmico imaginario se alimentó y cruzó el cielo hasta perderse entre las nubes.
A las 16.09, los partidos en curso, en distintas partes del planeta, se detuvieron solo para aplaudir la obra de arte de Maradona, la segunda de ese día inolvidable en el Azteca porque en esa misma jornada fue el maestro del engaño con el gol de la “Mano de Dios”.
El barrio de La Paternal fue uno de los epicentros de la celebración. El estadio de Argentinos Juniors, denominado simplemente Diego Armando Maradona, su cuna futbolística, revivió aquella gesta bajo una demostración multimedia memorable.
Y lo mismo sucedió en la Bombonera, escenario de tantas jornadas que “Pelusa” hizo inolvidables.
En medio de tantos homenajes, un periodista inglés, Jonathan Wilson, encendió la polémica al sentenciar que de haber existido en aquella época el VAR, el árbitro tunecino que dirigió aquel encuentro, Ali Bennaceur, debió haber anulado el gol porque en el mismísimo comienzo de la magistral jugada perpetrada por Diego, hubo falta de José Luis Cucciufo ante Glenn Hoddle.
La iniciativa que llevó adelante el periodista del periódico “The Guardian”, que luego recogió varias adhesiones en su país, se gestó cuando Wilson -justamente mirando otro partido de Argentina- notó que el tecnología que ahora colabora con el arbitraje anuló un tanto que Lionel Messi le marcó a Paraguay porque se interpretó que en el inicio de esta jugada hubo un pisotón perjudicial de Nicolás González a Ángel Romero.
Con este antecedente descubierto, el colega inglés se remontó unos cuantos años atrás y elaboró esta fantasiosa teoría que de haber existido el VAR, allá por 1986, la “obra maestra” generada por Diego, de eludir 5 ingleses en poco más de 10 segundos y medio y a lo largo de los 52 metros recorridos por el diez gambeteando piernas rivales, hubiese sido en vano y que todo hubiese quedado en la nada.