En la parte superior del informe se tituló: "SARS CORONAVIRUS", dentro de un círculo rojo brillante y le pasó el informe a sus colegas a través del sitio de mensajería chino WeChat.
En un lapso de hora y media llegó a un médico del Departamento de Oftalmología del hospital, Li Wenliang.
Él lo compartió con los cientos de personas de su grupo de clase en la universidad y agregó la advertencia: "No circule el mensaje fuera de este grupo. Haga que su familia y seres queridos tomen precauciones".
Durante las horas siguientes, las capturas de pantalla del mensaje de Li se difundieron ampliamente en línea. Millones de personas comenzaron a hablar sobre el SARS, que no era SARS, sino un nuevo coronavirus muy similar.
La Comisión de Salud de Wuhan recibió ese día a funcionarios de Beijing, de la Comisión Nacional de Salud, y se enviaron muestras pulmonares a, por lo menos, 5 laboratorios estatales para secuenciar el virus en paralelo.
La pareja que filmó cómo vivió el coronavirus en Wuhan, la ciudad china donde se originó la pandemia
De 2002 a 2019
Cuando el SARS se extendió por el sur de China a fines de 2002 y 2003, Beijing encubrió el brote e insistió en que todo estaba bajo control, lo que permitió que el virus se propagara por todo el mundo: el síndrome respiratorio agudo severo (SARS) llegó a infectar a más de 8.000 personas y mató a casi 800 en todo el mundo.
La gran duda en 2019: ¿China tuvo una reacción similar o realmente transmitió lo que estaba conociendo en tiempo real?
Cuando los mensajes que sugerían el posible regreso de SARS comenzaron a circular por las redes sociales chinas, la Comisión de Salud de Wuhan ordenó a sus integrantes
- que reportaran todos los casos directamente a la Comisión de Salud y
- que no hicieran pública ninguna información sin autorización.
Pero, a diferencia de 2002, en 2019 es mucho mayor la intensidad de las redes sociales como medio de comunicación masivo e instantáneo, sin censuras... o muy pocas.
12 minutos demoraron estos pedidos de las autoridades de Wuhan en filtrarse a internet.
Occidente se enteró de lo que pasaba por la veterana epidemióloga Marjorie Pollack, editora adjunta de ProMed-mail, una organización que envía alertas sobre brotes de enfermedades en todo el mundo, quien recibió un correo electrónico de un contacto en Taiwán, preguntándole si sabía algo sobre lo que se estaba hablando en las redes chinas.
En febrero de 2003, ProMed había dado la primicia del SARS. Pollack recuerda el 30/12/2019: "Mi reacción fue: 'Estamos en problemas'", le dijo a la BBC.
3 horas después, había terminado de escribir un correo de emergencia solicitando más información sobre el nuevo brote. Se envió el texto a los 80.000 suscriptores de ProMed justo 1 minuto antes de la medianoche.
El 31/12/2019, el municipio de Wuhan en la provincia de Hubei, China, tuvo que informar de un grupo de casos de neumonía con etiología desconocida.
El 09/01/2020, el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades identificó un nuevo coronavirus (2019-nCoV) como el agente causante de este brote.
El 30/01/2020, con más de 9.700 casos confirmados en China y 106 casos confirmados en otros 19 países, el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII), aceptando la recomendación del Comité de Emergencia del Reglamento Sanitario Internacional (2005)..