- No debe pesar más de 6.000 kg.
- Debe caber en un cohete con las dimensiones enumeradas anteriormente.
- También debe proporcionar 40 kilovatios de energía eléctrica continua durante 10 años.
- Tiene que tener controles de temperatura para mantener el dispositivo frío. La luna puede alcanzar los 127 grados durante el día.
- Que sea capaz de apagarse y encenderse sin ayuda humana, que pueda operar desde la plataforma de un módulo de aterrizaje lunar y que se pueda sacar del módulo de aterrizaje y ejecutar en un sistema móvil y ser transportado a otro lugar de nuestro satélite.
Vemos que no son requisitos sencillos de cumplir. Como menciona el sitio Código Oculto, todo esto se produce mientras NASA también trabaja en su programa Artemis, que tiene como objetivo crear una presencia humana sostenible en la Luna para fines de la década. Se estima que el programa, que planea devolver humanos a la luna por primera vez desde 1972, costará alrededor de US$93.000 millones.
Jim Reuter, administrador asociado de la Dirección de Misiones de Tecnología Espacial de la NASA en Washington, DC, que financia el proyecto de energía de superficie de fisión de la NASA espera “que los sistemas de energía de superficie de fisión beneficien en gran medida nuestros planes de arquitecturas de energía para la Luna y Marte e incluso impulsen la innovación para usos aquí en la Tierra”.
La energía abundante será clave para la exploración espacial futura. La energía abundante será clave para la exploración espacial futura.
El Departamento de Energía de USA también ha estado trabajando para asociarse con empresas privadas en varios planes de energía nuclear, en particular en una nueva generación de plantas de energía más pequeñas que van desde pequeños reactores modulares, algunos del tamaño de un maletín, hasta pequeños reactores móviles. Así lo informa ABC Ciencia.
Si USA tiene declarado instalarse en la Luna, puede que aliente a otros países a intentar seguir sus iniciativas o incluso proponer nuevas.