De hecho, muchos historiadores aseveran que Eduardo II mantuvo relaciones sexuales y emocionales con varios hombres, en un contexto en el que la homosexualidad, para la población común, se pagaba con la muerte por el escrutinio de la Iglesia Católica, que libraba una batalla sangrienta para defender la “moral”.
image
Eduardo II, a un año de la muerte de su padre, se casó con Isabel, hija del rey de Francia, en un esfuerzo por fortalecer las relaciones anglo-francesas, mientras amaba en secreto a los hombres | GENTILEZA PINTURA
image
Representación teatral de Eduardo II y su amante | GENTILEZA
Según la historia, el rey Eduardo II era gay o bisexual. De hecho, varios cronistas medievales hablaron abiertamente de los amoríos intensos gays del rey, incluso el que tuvo con Piers Gaveston, un noble gascón a que el monarca conoció cuando aún era príncipe.
- Según la Vita Edwardi Secundi (circa 1326), se dice sobre la homosexualidad de Eduardo II:“I do not remember to have heard that one man so loved another” (nunca había oído que un hombre pueda amar a otro) También expresan que el rey “was incapable of moderate favour” respecto a su favorito
- El Annales Paulini describe que Eduardo amaba a Gaveston “beyond measure” (incapaz de mostrar un afecto moderado) mientras que la Lanercost Chronicle señala su intimidad como “undue” (inapropiada o excesiva)
- La Chronicle of Melsa afirma que Eduardo se entregó “too much to the vice of sodomy” (demasiado al vicio de la sodomía), lo cual aunque no menciona directamente a Gaveston, refuerza la percepción contemporánea de una relación posible
- Un cronista anónimo de los 1320s describe que Eduardo “felt such love” por Gaveston, “entered into a covenant of constancy … with a bond of indissoluble love”.
Eduardo sentía tal amor por Gaveston que entraron en un pacto de constancia... con un vínculo de amor indisoluble Eduardo sentía tal amor por Gaveston que entraron en un pacto de constancia... con un vínculo de amor indisoluble
En ese sentido, la cercanía de Eduardo con Gaveston era tan evidente que generó un escándalo en la Corte y entre los pacatos de la nobleza británica.
Pero el rey no iba a claudicar con su amor hacia Gaveston, a tal punto que, cuando este barón fue exiliado por presión política, Eduardo lo trajo de regreso una y otra vez, desafiando al Parlamento. Finalmente, los aristócratas capturaron al supuesto amante del rey y lo ejecutaron en 1312, lo que dejó para siempre devastado a Eduardo.
Más tema para seguir en Urgente24
Valentín Torres Erwerle, la primera víctima del regreso de los visitantes
La miniserie de 6 capítulos que todos ven en una sola noche
Chau Pesos, hola Argentum: ¿qué implicaría el cambio de moneda?
Sexo oral y cáncer: Si nota estos síntomas por 2 semanas, vaya al médico
Todo River teme por lo que pueda pasar con Marcelo Gallardo e Ian Subiabr