ver más
POD 4 _336x280_violeta
FOCO | rey

Rey Eduardo II, un monarca "gay": cuando la realeza no salía del closet

Un rey que, en su alcoba, de manera secreta, amaba a un hombre del mismo sexo. Eduardo II y Piers Gaveston, la historia de un amor que termina con una tragedia, en tiempos en los que ser gay se pagaba con la muerte.

En la Edad Media, el destino de los amantes del mismo sexo —ahora llamados gays, solía ser la hoguera o sufrir tortura en los calabozos. Los homosexuales no salían del clóset, porque si no eran sentenciados a muerte. Pero los monarcas, a diferencia del pueblo llano, gozaban de cierta impunidad, amando en secreto.

Los gays de la Antigüedad en el Viejo Mundo sufrían el repudio de una sociedad frígida y cristiana, que usualmente los apedreaba en las plazas públicas, ya que la homosexualidad era vista como una obra del diablo. Sin embargo, un primo de la Reina Isabel, mantuvo una amistad cercana durante muchos años con un hombre, y ya se hablaba de una cercanía atípica con más de un sirviente.

No obstante, no hubo condenas públicas por parte de la Iglesia o la Realeza británica, por lo que podría interpretarse como una aceptación tácita de tal sexualidad, o quizás la falta de conciencia de la homosexualidad en ese momento.

image

Una pintura del rey Edward II y Piers Gavesto | IMAGEN DE ARCHIVO

"El texto más antiguo que tenemos que acusa a Eduardo de algún tipo de transgresión sexual se escribió en torno a la época del asesinato de Gaveston [el amante del rey]", declara a la BBC el historiador Kit Heyam, autor de The Reputation of Edward II, 1305-1697 . "Dice que al comienzo del reinado de Eduardo, se practicaba habitualmente 'mucha lujuria'", añade.

Eduardo II, una libertad secreta en tiempos frígidos

Eduardo II de Inglaterra (1284–1327) podría haber sido uno de los primeros monarcas homosexuales de la realeza británica, debido a que mantuvo relaciones con personas del mismo sexo de su entorno, especialmente Piers Gaveston y, más tarde, Hugh Despenser el Joven, lo que era un secreto a voces en los diarios de la época y entre bastidores del Palacio Real.

De hecho, muchos historiadores aseveran que Eduardo II mantuvo relaciones sexuales y emocionales con varios hombres, en un contexto en el que la homosexualidad, para la población común, se pagaba con la muerte por el escrutinio de la Iglesia Católica, que libraba una batalla sangrienta para defender la “moral”.

image

Eduardo II, a un año de la muerte de su padre, se casó con Isabel, hija del rey de Francia, en un esfuerzo por fortalecer las relaciones anglo-francesas, mientras amaba en secreto a los hombres | GENTILEZA PINTURA

image

Representación teatral de Eduardo II y su amante | GENTILEZA

Según la historia, el rey Eduardo II era gay o bisexual. De hecho, varios cronistas medievales hablaron abiertamente de los amoríos intensos gays del rey, incluso el que tuvo con Piers Gaveston, un noble gascón a que el monarca conoció cuando aún era príncipe.

  • Según la Vita Edwardi Secundi (circa 1326), se dice sobre la homosexualidad de Eduardo II:“I do not remember to have heard that one man so loved another” (nunca había oído que un hombre pueda amar a otro) También expresan que el rey “was incapable of moderate favour” respecto a su favorito

  • El Annales Paulini describe que Eduardo amaba a Gaveston “beyond measure” (incapaz de mostrar un afecto moderado) mientras que la Lanercost Chronicle señala su intimidad como “undue” (inapropiada o excesiva)

  • La Chronicle of Melsa afirma que Eduardo se entregó “too much to the vice of sodomy(demasiado al vicio de la sodomía), lo cual aunque no menciona directamente a Gaveston, refuerza la percepción contemporánea de una relación posible

  • Un cronista anónimo de los 1320s describe que Eduardo “felt such love” por Gaveston, “entered into a covenant of constancy … with a bond of indissoluble love”.

Eduardo sentía tal amor por Gaveston que entraron en un pacto de constancia... con un vínculo de amor indisoluble Eduardo sentía tal amor por Gaveston que entraron en un pacto de constancia... con un vínculo de amor indisoluble

En ese sentido, la cercanía de Eduardo con Gaveston era tan evidente que generó un escándalo en la Corte y entre los pacatos de la nobleza británica.

Pero el rey no iba a claudicar con su amor hacia Gaveston, a tal punto que, cuando este barón fue exiliado por presión política, Eduardo lo trajo de regreso una y otra vez, desafiando al Parlamento. Finalmente, los aristócratas capturaron al supuesto amante del rey y lo ejecutaron en 1312, lo que dejó para siempre devastado a Eduardo.

Más tema para seguir en Urgente24

Valentín Torres Erwerle, la primera víctima del regreso de los visitantes

La miniserie de 6 capítulos que todos ven en una sola noche

Chau Pesos, hola Argentum: ¿qué implicaría el cambio de moneda?

Sexo oral y cáncer: Si nota estos síntomas por 2 semanas, vaya al médico

Todo River teme por lo que pueda pasar con Marcelo Gallardo e Ian Subiabr

Temas

Más Leídas

Seguí Leyendo