Nadie se quiere quedar afuera. Los fondos de cripto Pantera Capital y Redwood City Ventures se encuentran entre los que han establecido oficinas en la isla. Frances Haugen, la ex empleada de Facebook que los denunció y testificó ante el Senado de USA, le dijo recientemente al New York Times que vive en Puerto Rico en parte para estar con sus "amigos con cripto". El alcalde electo de la ciudad de Nueva York, Eric Adams, incluso voló allí en noviembre con el multimillonario Brock Pierce para cenar con el gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi.
Los que llevan la contra
El proyecto de Puerto Rico fue ambicioso y cumplió con las expectativas, pero hay voces disidentes. Principalmente porque algunas de las leyes solo se aplican a los nuevos residentes, por lo que los isleños de por vida no son elegibles. Algunos dudan en dar la bienvenida a la nueva generación de habitantes ricos, temerosos de que el flujo de ingresos exacerbe la desigualdad y cree tensión social. Tal como están, los precios inmobiliarios ya se están disparando a niveles "absurdos".
Francisco Díaz Fournier, socio fundador de Luxury Collection Real Estate, dijo que ahora es común ver propiedades que se vendan por más de US$ 20 millones. “Estamos viendo precios por encima de los US$ 3,000 por pie cuadrado”, dijo, mientras que los valores de las casas de alto nivel en Condado están alrededor de US$ 1,400 a US$ 1,500 por pie cuadrado, un aumento de aproximadamente 35% con respecto al año anterior.
Este año, Puerto Rico ha recibido más de 1,200 solicitudes, un récord, a través de su Ley de Inversores Individuales, que exime a los nuevos residentes de pagar impuestos sobre las ganancias de capital, según el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio de la isla. El número de habitantes de la parte continental de USA que buscan exenciones fiscales de Puerto Rico se ha triplicado este año.