El 5G ya era una tecnología impensada, ¿realmente existe algo superador? ¿Cuál es el límite?
¿Otra victoria de China?
Como menciona Raquel Carretero, para El Orden Mundial, China comenzó a estudiar la tecnología 6G en 2018 y espera comercializarla en 2030, según su libro blanco al respecto, recién publicado. Esta nueva generación de comunicaciones inalámbricas también está incluida en su último plan quinquenal como una tecnología de “máxima prioridad”. Además, Pekín parece liderar la investigación, a tenor de los resultados del Informe sobre el desarrollo de la tecnología de comunicación 6G, publicado por su Oficina de Propiedad Intelectual.
USA viene un paso atrás
Al igual que en la Inteligencia Artificial, USA está atrasado en relación a China. Aunque, también inició sus investigaciones en 2018, a través de su agencia especializada en las comunicaciones por radio, televisión, teléfono, cable y satélite. Dos años después impulsó la Next G Alliance para “promover el liderazgo estadounidense en el desarrollo temprano del 6G”. La coalición está formada por empresas tecnológicas estadounidenses como Apple o AT&T, Nokia y Ericsson, que son europeas, y también empresas coreanas, como Samsung o LG. Asimismo, USA participa en un acuerdo con Japón para invertir US$4.500 millones en 6G, o en un grupo específico sobre tecnología y comunicaciones del Consejo de Comercio y Tecnología (TTC) con la Unión Europea para “desarrollar una visión común y una hoja de ruta” en este frente.
Europa viene lento pero tampoco se queda atrás. Por su parte, el presidente de España, Pedro Sánchez, ha anunciado una partida específica de €95 millones para investigación en 5G y 6G, que será aprobada en el próximo Consejo de Ministros, con el objetivo de crear ecosistemas que atraigan inversión y empresas innovadoras. Como menciona Carretero, quién lidere el desarrollo del 6G será muy relevante en la estandarización global de esta tecnología, es decir, en cómo se garantizará la interoperabilidad e interconexión de las infraestructuras en todo el planeta.
La tecnología de las futuras comunicaciones no parece tan lejana, y la innovación viene en un ritmo acelerado nunca antes visto.