En definitiva, hay recursos pero la explotación es deficiente. Ni siquiera se puede exportar el gas. El petróleo es escaso y la petroquímica ni hablar. Los mejores precios de 2021 no tienen beneficio visible en la balanza comercial argentina.
La pregunta importante: ¿esto es lo que quería Enrique Mosconi?
Patagonia argentina, reservorio de fósiles, petróleo y vientos que valen oro | AFP
La historia
El origen del festejo Día del Petróleo se remonta a 1907, cuando el descubrimiento del primer yacimiento petrolero argentino tuvo lugar en Comodoro Rivadavia, Chubut. Tras el hallazgo, Comodoro Rivadavia -un poblado de 50 familias- se convirtió en un polo del desarrollo.
Los registros históricos datan en 12 de diciembre de 1907, la fecha en la que la tierra comenzó a manar un líquido aceitoso y burbujeante, con aroma a kerosene. Los empleados, que trabajaban en el pozo en la búsqueda de agua, continuaron con la perforación hasta la mañana del día 13, cuando al llegar a unos 540 metros de profundidad dieron con un material viscoso.
El hallazgo se comunicó a Ciudad de Buenos Aires y, de esta manera, la cuestión económica, política y social de la Nación inició un nuevo ciclo: el país despertó al entendimiento del valor estratégico y potencial del suelo comodorense, cuyo vientre escondía el llamado 'oro negro'.
Notificado del descubrimiento, el presidente de la Nación en ejercicio en esa fecha, José Figueroa Alcorta, decretó una reserva fiscal de 5 leguas a todo rumbo, tomando como centro el de la población de Comodoro Rivadavia.
Luego, el equipo Patria, dirigido por el ingeniero Enrique Cánepa, descubrió en Plaza Huincul (a 605 metros de profundidad), una nueva reserva de hidrocarburos en el suelo neuquino.
Pero fue el general Enrique Mosconi fue quien mejor impulsó, en 1922, la creación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).
La gestión se suscitó entre las postrimerías del primer período presidencial de Hipólito Yrigoyen y los albores del interregno de Marcelo Torcuato de Alvear; 2 radicales distanciados en la ideología, pero cercanos en el propósito de sustituir importaciones, sin abandonar el modelo agroexportador.
Historia del petroleo argentino - Capitulo 1 [Completo] | Encuentro
2021
El Instituto Argentino de la Energía General Mosconi anunció que la producción de petróleo en octubre se contrajo 8,1% interanual por el impacto en la actividad y la demanda local de las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus.
En tanto que en gas, la baja llegó al 12,9% en relación a 2019. Durante octubre de aquel año, la producción de petróleo aumentó 0,5% en comparación a septiembre pero disminuyó 8,1% interanual.
La amenaza mundial se resume en 3 métricas diferentes:
- El capital que la industria del petróleo y del gas tiene la intención de invertir en el desarrollo de nuevos yacimientos de petróleo, gas y pozos de esquisto entre 2020 y 2024, lo que produce un efecto de cerrojo de carbono hasta 2050;
- La nueva producción que resultaría de estos proyectos de expansión;
- El total acumulativo de las emisiones de dióxido de carbono que estas nuevas decisiones de inversión financiera, tomadas durante los próximos 5 años, podrían liberar en las décadas venideras.
Las emisiones de carbono proveniente del petróleo y el gas en los pozos y las minas en operación, dentro de un ámbito mundial, ocasionarían un calentamiento planetario más alto que el 1,5°C y harían imposible el cumplimiento de nuestras obligaciones mundiales según el Acuerdo de París. Esto aún si el uso mundial de carbón se eliminase de la noche a la mañana y las emisiones provenientes de la producción de cemento se redujera drásticamente.
En los próximos 5 años, desde 2020 hasta 2024, las compañías de petróleo y gas están dispuestas a invertir US$ 1,4 billón más en nuevos proyectos de extracción de petróleo y gas.
La mayor parte de ese monto se invertirá en esquisto, petróleo y gas en alta mar.
Las nuevas decisiones de inversión financiera, durante este período de 5 años, tienen el potencial de emitir más de 148 GtCO2 de reservas no explotada antes de 2050, lo que equivale a la construcción de más de 1.200 nuevas centrales eléctricas estadounidenses alimentadas con carbón.
A corto plazo, considerando solamente la producción de los proyectos de expansión durante los próximos 5 años, América del Norte representa el 85% del nuevo suministro.
El mundo todavía necesita del petróleo y el gas aún cuando tiene compromisos ambientales: es la gran contradicción. En tanto, la Argentina continúa con su realidad de muchos recursos sin extraer, oportunidades perdidas, necesidades insatisfechas.