Mario Boyé había retornado a Argentina luego de hacer una temporada en el club italiano Genoa y poco menos de un año en el Millonarios de Colombia. El ex-Boca Juniors ( club donde se mantuvo 8 años y ganó 6 títulos para la institución) volvió a su país de origen poco después de que Racing Club lo comprara.
Su regreso coincidió con el cambio de nombre de la Fundación Eva Perón, además de la creación de Aerolíneas Argentinas y, como suerte coincidencia, de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Fue también en esta misma época en que la primera dama se enteraba de que padecía un cáncer de cuello uterino que acabaría con su vida en julio de 1952, a los 33 años.
Eva Perón fallecería en julio de 1952. En su honor, el Campeonato de Primera División de aquel año llevaría su nombre.
Como homenaje a ella, el Campeonato de Primera División de ese año se llamó «Eva Perón» y fue el único que organizó la AFA. El Racing de Guillermo Stábile, que venía de ser tricampeón nacional, saldría segundo detrás de River Plate, pero Boyé demostraría ante Ferro que el dinero de La Acadé fue bien invertido.
Triple bombazo de Boyé al arco verdolaga
El Templo de Ferro explotaba y los racinguistas ocuparon buena parte de las gradas. Racing estaba haciendo una buena campaña y ya había vencido previamente a Ferro por 2-1, aunque esa goleada no se comparaba con la que recibiría ahora.
El encuentro comenzó con los visitantes demostrando sin demora su superioridad y para cuando el tiempo alcanzó las dos cifras, Norberto Méndez había abierto el marcador. Poco después, el árbitro le concedió penal a Ferro por una mano de José García Pérez, pero Alfredo Runzer desaprovechó la oportunidad de empatar y desvió la pelota sobre el travesaño.
Racing ganó 4-2 ante Ferro, tres de los cuales fueron de Mario Boyé, que los hizo al hilo en sólo 7 minutos.
Con la desventaja del equipo verdolaga, ambos planteles se fueron al descanso. Los bombardeos al arco iban a llegar a la vuelta. Apenas diez minutos después de la reanudación, Boyé recibió un centro de Ezra Sued y de un cabezazo extendió más la diferencia con Ferro.
Pero la cosa no se quedó ahí. Exactamente dos minutos después de ese golazo, ‘El Atómico‘ volvió a hundir la pelota en la red, nuevamente de cabeza y tras otro pase de Sued. Y una vez más, tras un corto rechazo del arquero chileno Roque Marrapodi, concretó un triplete de un puntazo a los 62 minutos.
En total, meter tres goles sólo le llevó… ¡7 minutos! Una hazaña que sólo podía lograr Mario ‘El Atómico‘ Boyé. Runzer, que se había quedado con ganas de anotar, no permitió que el partido terminara con el marcador local vacío y remató la portería enemiga dos veces.
El partido concluyó con victoria académica 4-2, pero la labor de Boyé contra el arco verdolaga en tan poco tiempo trascendió aún más que ese aplastante resultado.