Lamentablemente, no es la primera vez que sufre en lo deportivo, y es que el Rey de Copas conoció el descenso de categoría un 15 de junio de 2013.
Un Independiente con un presente como el de hoy
Cuando el 2012 había llegado a su primera mitad, Independiente estaba en el puesto 16 de la tabla de posiciones con apenas 20 puntos, algo que estaba generando nerviosismo en sus hinchas. La segunda parte del año no fue muy distinta: con solo tres victorias, ocho empates e igual cantidad de derrotas, El Rojo caía aún más, a 18° lugar.
Con el comienzo de 2013, se renovaron las filas del Rey de Copas (que había obtenido la Sudamericana de 2012). Llegaban nuevos jugadores dispuestos a reforzar al equipo, entre ellos Daniel ‘Rolfi‘ Montenegro.
Independiente causó preocupación en 2012 con su mala performance. Todo dependía de que mejorara para 2013 antes de descender.
El inicio de temporada tampoco había sido tan malo: comenzó con el pie izquierdo frente a Newell’s Old Boys de visitante, pero obtenía la victoria contra Vélez Sarsfield y Racing. Parecía que las cosas empezaban a mejorar, pero igual esa pequeña esperanza terminaba ahí.
La caída del rey
Pasados esos respiros, todo se fue en picada. Siete partidos más tarde, Independiente ya no sabía lo que era un triunfo (había perdido cuatro veces y empatado tres). Tres victorias, tres empates y una derrota posteriores poco habían hecho para mover al club en el ranking de posiciones. La tensión en el aire ya se cortaba con un cuchillo.
El nerviosismo por el descenso de Independiente se notaba en sus hinchas, que no querían ver a su equipo en la B Nacional.
Finalmente llegó la fecha decisiva: 15 de junio de 2013, partido con San Lorenzo. Independiente tenía la espada de Damocles colgándole encima. Si lograba esta victoria y algunos resultados favorables más, zafaba del descenso a la B Nacional. Pero todos sabemos que no fue así. Con un sólo gol, Ángel Correa soltó la navaja de la guillotina y decapitó al Rey de Copas.
A pesar del apoyo incondicional, Independiente cayó frente a San Lorenzo y sentenciaba su final con un gol de Ángel Correa.
Los llantos en las tribunas de Independiente no se hicieron esperar. Y con razón. El Rojo terminaba en 12° lugar con 22 puntos, luego de cinco victorias, siete empates y siete derrotas. Pero como cuando se toca fondo lo único que queda es subir, lo mismo pasó con Independiente: terminaría ascendiendo poco tiempo después al vencer 2-0 a Huracán.