Fin del sueño de la 7ma para Boca: Fluminense campeón
Boca Juniors no pudo concretar este sábado (04/11) el sueño de su 7ma Copa Libertadores y Fluminense se consagró campeón tras ganar 2-1 en el mítico estadio Maracaná.

Boca Juniors no pudo concretar este sábado (04/11) el sueño de su 7ma Copa Libertadores y Fluminense se consagró campeón tras ganar 2-1 en el mítico estadio Maracaná.
Tras el arribo de gran cantidad de hinchas xeneizes a Río de Janeiro que coparon toda la ciudad y, a pesar de los incidentes en la previa, Boca perdió otra final de Copa Libertadores.
En el mítico estadio Maracaná, el cuadro boquense volvió a fallar en la defensa lo que provocaron los dos goles del “Flu” aunque el duelo fue dramático y apasionante.
Desde la previa de este duelo, Boca especulaba mucho para alcanzar el empate y forzar la definición con el Fluminense en los penales.
Sin embargo, Germán Cano, a los 35’ del primer tiempo y Jhon Kennedy, a los 8’, del primer tiempo suplementario sepultaron la definición desde los 12 pasos, no hubo hazaña de Sergio Romero.
En tanto, el peruano Luis Advíncula, a los 27’, del segundo tiempo, había convertido el empate transitorio y le daba más vida al “Xeneize”.
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Tras ganar la última Libertadores en 2007 de la mano de Miguel Ángel Russo como DT, Boca perdió las finales de 2012 frente al Corinthians y ante River 2028 en una recordada definición en Madrid.
Por otro lado, Independiente sigue firme en el historial de los equipos argentino más ganadores de este certamen tras haber conseguido esa marca en 1984 para caer en una debacle inexplicable.
El equipo dirigido por Jorge Almirón fue de menor a mayor, pues, si bien no logró imponerse en los 180’ frente a Nacional de Uruguay, Racing y Palmeiras, tuvo mejoras futbolísticas.
Con el pasar de los partidos, Boca pasó las fases y ya con los brasileños, que eran los defensores del título, jugó mucho mejor, salvo cuando se quedó con diez por la expulsión de Marcos Rojo.
Esta expulsión de Rojo significó una baja notoria para esta definición.
Ni bien se puso en marcha la etapa inicial, el Fluminense tomó el control de las acciones de juego presionando por los laterales mientras Boca estuvo muy retrasado y no se animaba a golpear.
En ese momento, el “Flu” tuvo el control de la pelota y del juego aunque el Xeneize era, hasta ese instante, un mero espectador y tuvo graves problemas en la defensa, era muy previsible.
A partir de los 10’, el partido abandonó la monotonía y generó sus primeros “chispazos” con un tiro libre de Marcelo que cabeceó Keno y derivó en una gran atajada de Sergio “Chiquito” Romero.
Al rato, Valentín Barco y Edinson Cavani elaboraron una gran jugada colectiva que motivó una extraordinaria corrida de Miguel Ángel Merentiel que lanzó un remate que controló Fábio.
De ahí, Cristián Medina y Cavani le dieron la cuota de solidez al cuadro boquense que sentía que podía ganarlo.
No obstante, a los 35’, el argentino Germán Cano sacó un fuerte remate de media vuelta que resultó inatajable para “Chiquito” Romero y convirtió el 1-0 para el “Flu”.
En el cierre, Boca estuvo cerca del empate a partir de un desborde de Barco que le sirvió un centro al área a Edinson Cavani que logró controlar el arquero Fábio.
En la instancia decisiva, Boca saltó al campo de juego decidido a salir a ganar el partido ya que atacó de entrada y se hizo del control de la pelota.
Por lo tanto, el “Xeneize” estuvo cerca de igualar la historia con las apariciones de Cristián Medina y de Luis Advíncula que forzó las intervenciones de Fábio.
Más allá de sus intentos, Boca se sentía impotente porque no podía controlar la presión que le imponía el Fluminense que salía muy bien de contragolpe.
Por otro lado, el “Xeneize” alcanzó la igualdad 1-1, a los 27’, con tremendo zurdazo de Advíncula desde afuera del área que no frenar Fábio.
Con el correr de los minutos, el técnico Jorge Almirón hizo mover el banco de suplentes de manera desesperada para intentar romper el cero.
Por consiguiente, Nicolás Figal y Merentiel no pudieron doblegar la valla de Fábio, en tanto, Ganso estuvo cerca de convertir la victoria agónica del Fluminense.
Finalmente, el encuentro terminó empatado 1-1 y todo se definió en el alargue.
En el primer tiempo suplementario, Jhon Kennedy, a los 8’, estampó el 2-1 para el Fluminense con un fuerte bombazo desde afuera del área que hizo explotar al Maracaná.
Durante el festejo del gol, Kennedy se retiró expulsado por festejar en la tribuna con los hinchas.
Cuando faltaba 1’ para el final, el colombiano Frank Fabra fue expulsado luego de la intervención del VAR por agredir al capitán Nino.
Antes de la expulsión, todos los jugadores de Boca le reclamaron un penal al árbitro Wilmar Roldán por una supuesta mano en el área.
Pese a que el árbitro Roldán vio la agresión del colombiano, primero le sacó la amarilla para luego rectificar su decisión tras el llamado del VAR.
En la segunda mitad del suplementario, Boca volvió a atacar y Fluminense se dedicó a defender el resultado de la victoria.
En el epílogo, el ingresado Guga estuvo cerca del tercero luego de elaborar una gran jugada individual, lanzó un remate que pegó en el palo derecho y la pelota quedó en las manos de Romero.
Tras el pitazo de Wilmar Roldán, Fluminense se consagró campeón de la Copa Libertadores de América por primera vez en su historia y Boca perdió su tercera final consecutiva.
En consecuencia, el Xeneize no hizo un mal partido, mereció ganar pero el “Flu” fue más astuto, se aprovechó de sus errores, y se alzó con su primera Libertadores.
En otras palabras, Boca tuvo corazón, temple, peleó y luchó el partido aunque no le alcanzó y se quedó sin la 7ma.