Más allá del caso Montiel: los números de un fútbol argentino apretado
Sin embargo, más allá de la estrategia comercial entre la compañía de herramientas y la Copa Argentina, el caso de Gonzalo Montiel quedó en el centro de la escena como caso paradigmático del bajo presupuesto que maneja la competencia y el fútbol argentino en general.
Tan solo basta ver que en la edición pasada, Central Córdoba de Santiago del Estero embolsó apenas 58.000 dólares por haberse consagrado campeón (le ganó la final a Vélez). Un número demasiado pequeño que queda aun más ínfimo si se lo compara con lo que recibió el propio Central Córdoba solo por clasificarse a la Copa Libertadores: 6 millones de dólares.
La cifra es pequeña, pero no resulta llamativa en un fútbol argentino que baraja poco presupuesto. Platense se adjudicó unos 500.000 dólares por haber sido campeón del Torneo Apertura el semestre pasado.
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Platense, vigente campeón del fútbol argentino
FOTO NA: Luis Santillan
La caja de herramientas que recibió Gonzalo Montiel como premio resulta anecdótica en un contexto económico magro para el fútbol local. Aunque circunscripto a los vaivenes de una economía nacional muy golpeada, los valores que maneja la AFA para compensar a los equipos es uno de los varios puntos cuestionables de la gestión de Chiqui Tapia.
Los clubes que ganan su partido en la Copa Argentina y avanzan a la siguiente fase reciben un cheque simbólico, en representación de la suma de dinero que se adjudican por alcanzar la próxima instancia. Siempre, tras la victoria, el equipo se saca una foto con un cartel que simula ser ese cheque. En ediciones anteriores, en el cheque estaba escrita la suma ganada. Ahora, la cifra ni aparece.
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