Además expuso que numerosos funcionarios están "ganando por encima de los $250.000 mensuales" y que "el nivel de vida de nuestros adultos mayores se ha corroído drásticamente en una economía inflacionaria, en la que los ingresos se rezagan y el bienestar de vida se atrofia", finalizó.
Si se considera a un jubilado que cobra el haber mínimo (de $20.571), se observa un deterioro en su poder de compra con respecto a la Canasta Básica Total en un 5,9% desde 2018 y en más de 37 puntos porcentuales de su valor máximo en febrero de 2014, insiste el estudio presentado por la entidad.
Durante su campaña electoral, anterior a la pandemia, el Presidente Alberto Fernández estableció que aumentaría 20% las jubilaciones. A un año y medio desde el inicio de su gobierno y tras 4 aumentos ($4.987 por jubilación mínima y $4.317 para jubilaciones medias) sólo alcanzó para evitar la caída, pero no para recuperar el poder adquisitivo perdido.
LyP finalizó su informe indicando que "el deterioro es consecuencia de falta de políticas públicas estructurales que terminan empeorando en forma dramática el nivel de vida de los jubilados.