Desde Casa Rosada sostienen que la medidas de alivio deben ir direccionadas hacia aquellos que cobran la mínima, por lo que en las últimas horas terminarían con las definiciones.
Aún así, en abril y mayo el Gobierno ya había otorgado dos bonos de $1.500 cada uno frente al desfasaje entre los haberes y los aumentos de precios.
Sobre el pago y las formas, trascendió que el dinero podría entregarse en un solo bono en el mes de julio, o bien en dos instancias que concretarían entre julio y agosto, según detalló una fuente del Gobierno al diario Clarín.
El próximo aumento de las jubilaciones recién será en septiembre, por lo que, al ritmo que la inflación viene, la pérdida real jubilatoria del 3,1% a junio en los 8 meses ascendería al 8,7%.
"El objetivo oficial es recomponer el poder adquisitivo de los sectores populares, en línea con la promesa del presidente Alberto Fernández de privilegiar a los grupos sociales que están en la base de la pirámide de ingresos"; agregó una fuente oficial al diario Página 12.
Se espera que el anuncio oficial se haga en los próximos días.